Encontré una nota de voz tuya de cuatro segundos riéndote. La escuché diez veces seguidas a oscuras, solo para convencerme de que alguna vez fuimos reales y que no me inventé todo esto solo en mi cabeza.
Te lloré hasta quedarme dormido procurando no hacer ruido para que nadie lo notara. Qué raro es extrañarte de esta forma tan callada, mientras tú andas por ahí como si nunca me hubieras prometido nada.
“uma mulher mais forte não imploraria, mas eu olhei para o céu e disse: 'por favor, mude a profecia. eu não quero dinheiro, só alguém que queira a minha companhia. deixe ser eu uma vez na vida'.”
— the prophecy, taylor swift