Totalmente, hermano.
Otro partido que se gana sufriendo hasta el final.
La definición de nuestro país, la felicidad a un precio que no todos saben pagar.
¡Vamos Argentina, carajo!
"No siente la camiseta" te decian hace unos años.
La bestia competitiva más grande de la historia. 39 años tiene este hombre, no hay manera de definir lo que está haciendo.
Gracias. Eternamente gracias. https://t.co/C7GYFJX16e
podés compilar 500 archivos sin errores y aun así no tener un ejecutable.
cuando un módulo llama a una función referencia funciones, variables o estructuras definidas en otro modulo, el compilador no es el que los resuelve, solo genera una referencia a un símbolo externo y lo deja anotado en el archivo objeto (.o o .obj)
ahí entra un componente esencial: el linker.
el linker toma todos los .o y resuelve esas referencias entre módulos, asigna direcciones finales y hace el “relocation” del código.
sin un linker, cada archivo compila por separado pero no compilan como un programa juntos.
existen linkers estáticos y dinamicos, pero eso lo dejo para otro tweet.
Carta abierta al Presidente de la Nación.
Señor Presidente:
Le escribo no como un dirigente político, sino como lo que soy hoy: un ciudadano del sector privado. Uno más de los millones de argentinos que producen, que generan trabajo, que arriesgan su capital todos los días y que en su momento decidieron acompañar un cambio que parecía imposible.
Le escribo justamente porque creo en el modelo económico y las reformas que su gobierno está llevando adelante. Y porque creo en él, no puedo quedarme callado ante lo que está pasando. Confío en el cambio cultural que decidimos encarar los argentinos.
Hay una situación que usted conoce mejor que nadie y que no necesito nombrar. Una situación que viene desgastando al gobierno desde hace meses: ocupa la agenda, tapa los logros y erosiona lo más valioso que tiene este proyecto, que es la palabra. Los argentinos no votaron solamente números. Votaron la promesa de terminar con los privilegios, con los acomodos y con la idea de que hay funcionarios que están por encima del resto. Ese fue el contrato. Y ese contrato hoy se está poniendo en duda.
Acá está el punto que quiero dejarle, con todo el respeto: este proyecto no es suyo. No le pertenece a una persona, ni a una familia, ni a un círculo de confianza. Este proyecto es de la enorme mayoría de los argentinos que decidimos, democráticamente y en las urnas, dejar atrás décadas de malos hábitos. Usted es el representante de ese cambio y el principal responsable de cuidarlo. Pero no es su dueño. Y cuidarlo, muchas veces, significa tomar decisiones que duelen.
Porque las ideas y los proyectos valen más que cualquier relación personal o familiar que un presidente pueda tener. Más que cualquier afecto, cualquier lealtad y cualquier confianza individual, como la que en algún momento tuve en usted. El día que una relación personal pesa más que la coherencia del proyecto, el proyecto empieza a morir por dentro, aunque la economía siga funcionando.
Se lo digo con autoridad moral, porque a mí me tocó vivirlo del otro lado. Fui de los que fundó este espacio. Lo construí desde el principio, cuando casi nadie creía. Y un día me sacaron, de manera unilateral, sin preaviso, a través de un tuit, con excusas ridículas. Me dolió, claro que me dolió. Pero supe callar. No salí a romper nada, no le hice daño al proyecto y no me convertí en bandera de la oposición. Entendí que el proyecto era más grande que yo, y que mi orgullo personal no podía estar por encima de lo que millones de personas estaban esperando.
Si esa misma vara se aplicó conmigo —un fundador, apartado injustamente—, lo único que pido hoy es que se aplique con la misma firmeza con cualquier funcionario. Sin distinciones, sin blindajes y sin excepciones por cercanía. La coherencia no se reclama solo cuando es cómoda.
No le pido que me dé la razón. Le pido que tome la decisión que corresponde. La que cuida el modelo, la que protege la palabra empeñada y la que le devuelve al gobierno la fuerza moral que le dieron los argentinos.
Este cambio es más grande que cualquiera de nosotros. Más grande que yo, que ya lo viví en carne propia. Y más grande, también, que usted, Señor Presidente. Cuidarlo es su responsabilidad. Y todavía está a tiempo.
Con respeto, y con la sinceridad de quien quiere que esto salga bien,
Ramiro Marra.
¿Cuántos millones de risas y carcajadas habrás generado con tus videos y ocurrencias, Gaspi?
¿A cuánta gente habrás alegrado y motivado con tus creaciones?
Si tan solo pudieras ver con cuánto amor te recuerda la gente
Te vamos a extrañar, un montón
Hoy el mundo es más triste
Estoy destrozado.
Pocas veces conoces en este mundo a alguien tan creativo, talentoso y buena persona.
Te lo dije en su momento y lo repito hoy: fuiste de los mejores que han existido. Hacen falta más personas como tú en este mundo.
Descansa en paz allá donde estés, Gaspi ❤️