El episodio 4 de #XMen97 es de esos que te dejan marca. Que te dejan escenas grabadas para siempre. Es de esos episodios que, cuando se menciona la serie, inmediatamente se te vienen las imágenes de un capítulo en especial.
Eso es el episodio 4 de la segunda temporada de #XMen97. Lo han vuelto a hacer. Han vuelto a crear un episodio totalmente desnudos.
Mi sincera enhorabuena. Mis respetos eternos.
PONEROS A VER ESTA SERIE POR EL AMOR DE DIOS
Habla por ti chaval, yo el gol de ayer lo vi con un ojo medio cerrado ya, ni salte ni nada, eso llega a ser un Getafe Sevilla en la jornada 8 y te digo yo que estoy con la tensión a 44
Tienda que vende camisetas por un precio superior de su valor en tienda (he estado allí) y a su vez creada por y para el turismo que viene y no para el sevillano, algo de lo que os quejáis.
Tienda que solo tiene RMA, FCB, y poco más. El top manta le quita 0 clientes. Fin.
Nosotros somos más de preocuparnos por lo que están pasando los palestinos y por la inacción del mundo entero ante el genocidio.
Si aquel recibimiento te molestó, conseguimos nuestro objetivo.
Sevilla diluye su alma con el turismo de playa. En Sevilla hay mar, pero no hay playa.
El primero que llegó a este lugar venía buscando plata.
Vino del otro extremo del mar, varó la barca en el barro del estuario. Los de la orilla tenían el metal. Él traía marfil, vino, una escritura, dioses con otros nombres.
Antes de que Sevilla fuese Sevilla, antes de que tuviese nombre, esto ya era el sitio donde se cruzaban los que venían de fuera con los que esperaban en la orilla.
Un puerto es, por definición, un lugar de ida y vuelta. Nadie se queda en un puerto por casualidad. Se llega, o se pasa.
Conviene recordarlo cuando se discute si el turismo tiene derecho a pisar esta ciudad, porque la pregunta, tal como suele plantearse, está mal hecha.
Sevilla no se entiende mirándola por dentro. Se entiende contando quién llegó: protocananeos, fenicios, cartagineses, bereberes, romanos, mauri, vándalos, almorávides, almohades, castellanos, genoveses, catalanes... La ciudad volvió a hacerse, otra vez, con los de fuera.
Y después llegó el mundo entero. En 1503, la Casa de la Contratación convirtió Sevilla en la puerta de América, y por esa puerta entró una Babel.
Estos que vinieron de fuera construyeron lo que hoy sale en todas las fotos: la Giralda, la Torre del Oro, el Alcázar, la Catedral...
Cada gran capa de esta ciudad la puso alguien que venía de otro lado con la ayuda de los que ya estaban. No es una anécdota que se repite. No es una excepción de su historia. Es su método.
Y hay un sitio donde esto se toca con la mano. La iglesia del Salvador fue mezquita, levantada sobre algo visigodo, levantado sobre algo imperial, y debajo no sabemos porque no se ha excavado nunca. El que llega no borra al que estaba. Le pone encima su piedra, su nombre, su culto, y deja debajo al otro, intacto, sosteniéndolo. Sevilla no sustituye. Acumula. Es un pergamino raspado y vuelto a escribir tantas veces que, si lo miras al trasluz, lees todas las manos a la vez.
Si la ciudad es esto, ¿por qué nos quejamos del turismo?
La cosa nunca fue de dónde vienes. Fue qué haces con el sitio cuando llegas.
Los que hicieron Sevilla no la visitaron. Entraron en ella. Comerciaron, construyeron, se casaron, tuvieron hijos que ya nacieron aquí, se murieron aquí y aquí los enterraron. Sumaron una capa. Fueron, todos, participantes. El que vino por la plata, el itálico, el bereber, el genovés: cada uno añadió una mano al pergamino. El que llega y se queda a hacer ciudad es un sevillano más, vengas de Tiro, de Génova o de Lérida.
El otro hace lo contrario. No entra en la ciudad: consume su imagen. Pasa por encima. No raspa el pergamino para escribir su línea; le hace una foto, deja su bolsa de basura en la calle y se va. Saca espectáculo y deja ruido. Y entonces la distinción buena no es la que parece. No es sevillano contra forastero. Es otra. Es entre el que llega y el que solo pasa. Entre el que participa y el que extrae.
Y al que solo pasa le da igual que todo sea mentira. Más aún: la prefiere. Quiere el flamenco de tablao con tarifa cerrada, la tapa de microondas con nombre antiguo, el menú traducido a cinco idiomas y a ninguno. Quiere la postal. Y la ciudad, para servir esa demanda, empieza a representarse a sí misma. Se imita. Se disfraza de lo que el folleto dice que es. Se degrada y se devalúa hasta convertirse en una caricatura de sí misma
Una ciudad se destruye con tiempo. Se le quita el espesor, los siglos amontonados que un lector paciente lee en un muro, y se la deja en una superficie lisa, legible de un vistazo, fácil de vender, superficial, falsa. Una ciudad que puede ser cualquier otra no es Sevilla.
Y sobre esa falsedad que se ha permitido construir por dinero para algunos y por calderilla para la ciudad, critican a los andaluces o a los sevillanos.
Sevilla es una de las ciudades más antiguas de Occidente. Tiene doce metros apilados de Historia construida por gente llegada de todos los rincones.
Eso es lo que pierde quien ama esta ciudad cuando la ciudad se rinde. No pierde turistas. Pierde fondo y esencia.
La gente a la que da igual Sevilla o Benidorm, debería ir a Benidorm, un sitio honesto. No finge. Pone el cartel de sol, copa, ruido barato, y lo cumple sin engañar a nadie. Quien va a Benidorm sabe a qué va, y se le da. No hay falsificación posible porque no hay nada que falsificar: el sitio es exactamente lo que dice ser. El problema no es el que va a Benidorm. Esa persona está en su lugar.
El problema es Sevilla imitando a Benidorm mientras jura que no. Sirviendo una sed que Benidorm ya sacia, pero sin la honradez de Benidorm. El enemigo nunca fue el de la despedida de soltero. El enemigo es la ciudad que actúa como Benidorm fingiéndose eterna. La que raspa su propio pergamino para imprimir encima un folleto.
El primero que llegó venía buscando plata, y se quedó. No se llevó la ciudad. La hizo.
La puerta sigue abierta. Es lo único que esta ciudad ha sido siempre, desde antes de tener nombre: una puerta. Por ahí han entrado tres mil años de gente, y cada uno escribió su línea sin borrar la de abajo, haciendo una obra de arte colectiva.
Una cosa es cruzar esa puerta.
Otra es hacerle una foto, mear en una esquina y marcharse.
Traen camisetones los chavales. Y camisetas que no hay en ningún otro negocio de la ciudad (Exceptuando SFC, RBB,RMA y FCB), con lo cual no le estan robando el pan a nadie.
¿Que te molesta de esto en concreto?
Empuja por la espalda, tira al suelo y le rompe la nariz a un señora jubilada de 68 años que estaba manifestando pacíficamente por una educación pública de calidad para todos.
Ese policía no necesita un expediente, necesita una expulsión.
Él y los chulos del sindicato que le jalean.
Esto es una absoluta vergüenza y una barbaridad. Y hay que pulir responsabilidades inmediatamentes.
Hace falta un gobierno que controle democráticamente a la Policía. No es la primera ni la última imagen así.
Basta ya de impunidad.
Todo el apoyo a la Huelga.
Esta es la respuesta de unos jóvenes vascos a unos matones de desokupa que intentaban echar de su casa a una mujer trabajadora vasca.
Plantando cara de forma pacífica y llamando a las cosas por su nombre.
¡Que cunda el ejemplo!
¡Aurrera!
Me he criado con bandolero, nunca en mi vida, en mi casa, pueblo, escuela se celebró un día de España, Andalucía por bandera siempre, el himno, nuestra historia, andaluzfobia, burla,vergüenza, ser andaluz es lo único que tengo en esta vida y lo único que voy a poder heredar.
Es fuerte que todos hemos aceptado que durante el golpe de estado, la guerra y la posterior dictadura hubo una represión especial hacia pueblos como el vasco y el catalán pero a ellos y a los demás les cuesta entender que también la hubo en Andalucía aunque los datos lo avalan.
Al final va a ser verdad el dicho que hay aquí en Andalucia que dice que: "El día que Andalucía grite, a España le reventaran los oídos".
8 escaños solo de andalucismo y está Twitter lleno de castellanos llorando xd
Por el arte que nos arrebataron a tiros los que ahora quieren gobernarnos con las urnas.
Por los niños de La Banda que tuvimos que irnos al norte a buscarnos el pan.
Por los que se fueron demasiado pronto y que, sin embargo, siguen aquí.
ADELANTE ANDALUCÍA ✊🏼💚
de nada os sirve poner la bandera de andalucía el 28 de febrero si hoy votáis en contra de lo que supone ser de nuestra tierra o si la vendéis dejando de votar