Ahora cuelgan la bandera Argentina en todos lados, “palpitando el mundial”. Después van y votan al que vende el país a las corporaciones extranjeras, y es admirador de Margaret Thatcher. Que país de lobotomizados…
Quien no se reconoce como parte de un tejido social difícilmente entienda la importancia de la educación pública de calidad para todos. Tampoco podrá ver que en el destino de los demás se juega, inevitablemente, el propio.
Y recuerden, amigos: El trabajo no dignifica, lo que dignifica son los derechos laborales obtenidos.
Salud, Unidad y Lucha a nosotros, los que movemos el mundo.