El de la foto es Jong-un. Con 28 años se convirtió en el jefe de Estado más joven del mundo, con 30 sacó el 103% de los votos y con 34 fabricó su propia bomba de hidrógeno. Pero los medios digitales de su país no hablarán de él porque no es futbolista y porque están prohibidos.
Cuando algo en la decoración de tu casa te parezca cutre recuerda que Cristiano tiene trozos de folios con palabras aleatorias pegados con fixo por las paredes.