Ponerle lenguaje traumático a cualquier malestar puede dar sensación de comprensión inmediata, pero también puede aumentar la fragilidad con la que nos percibimos.
No soy defensora de la divulgación psicológica ni de las cápsulas de autoayuda pero si que creo que no hacemos tampoco bien en aislar el dolor ya que nada aparece en las personas por magia, que tú no quieras verlo, eso ya es otra cosa
Realmente esta “enseñanza” viene de la necesidad social de no suprimir la emoción del dolor, no porque sea el camino hacia un fin, no porque tenga un doble sentido, sino por la emergencia social de no evitar sentir dolor
Y no es culpa de la autoayuda o el mindfulness, es que hay una falta altísima de aprendizaje emocional por la desconexión tan grande que sentimos en general. El dolor es dolor y es la emoción que más recordamos a nivel cerebral por eso, nos da tanto miedo sentirla
Qué raro es tener 24 años y sentirse como si tuvieras 21... Hasta que hablas con alguien que en realidad tiene 21 y de repente te sientes como si tuvieras 45.
Cuando pienses que eres demasiado intensa recuerda que esto le escribía María Casares a Albert Camus un 9 de marzo
“Mientras tanto, duerme. Es lo esencial. Pero en cuanto te despiertes, quiéreme.”