No sólo no nos queremos morir
sino que tampoco queremos que sea de cualquier manera.
No queremos que sea
ni trágica
ni agónica
ni violenta
ni en vano
ni sin sentido
ni que nos coja lejos de nuestros seres queridos.
Las personas tenemos el pico muy fino
con la muerte.
No sólo no somos capaces de ser felices
sino que tampoco nos queremos morir.
No sólo venimos a este mundo a comernos una mierda
sino que tampoco nos queremos levantar de la mesa.
No sólo la vida es una mierda
sino que además te quedas con hambre.
Algo que me fascina de la derecha es que se utilice la palabra "progre" como insulto o en tono despectivo.
En plan "Mira el progre este, queriendo que la sociedad progrese en lugar de quedarnos anclados en nuestra costumbres medievales de por vida, progre tenía que ser".
Gracias a la democracia los niños y las niñas tienen derechos por condición propia. Por eso se les enseña que pueden amar a quien quieran aunque en sus familias la homofobia sea norma. Las tres derechas nos quieren a todos cuarenta años atrás, pero no retrocederemos. 🔻