Bah. Da igual. No hay nada que hacer. No se puede exigir nada de alguien así. Los olmos no dan peras y Pedro no da empatía, autocrítica, honestidad, bochorno. Es un prototipo cableado para realizar cálculos de retención del poder. No sirve para nada más. Sin poder, al chatarrero.
Moncloa y la PSOE están en shock, pero no porque haya aparecido el informe.
La información ya la tenían. Toda. Y tienen más. Solo faltaba.
Lo que les ha reventado el guion es que haya salido a la luz un documento que estaba bajo orden judicial y que, precisamente por eso, probablemente creían que nadie iba a poder conocer.
No les escandaliza el contenido. Les escandaliza y aterra que ahora lo conozcan los ciudadanos.
Porque mientras el informe estaba bajo llave podían controlar el relato, negar, matizar y señalar a otros.
Ahora ya no.
Ahora habla el documento.
Y cuando los papeles empiezan a hablar, el relato de Moncloa empieza a quedarse sin oxígeno; y son conscientes de que están ante la evidencia de una de las mayores mentiras de la democracia en España.
Va a ser su 11-M; y lo saben.
De ahí el pánico en el que han entrado todos, incluida la sincronizada; que están también desarmados, pues no hay argumentario que aguante este escándalo internacional de tal mentira y traición a los ciudadanos de un país por parte de su gobierno.
Estoy escuchando a Sánchez. Es como escuchar en su día a Maduro, hablando de una realidad que no existe mientras todo se derrumba y lo vemos todos.
Es distópico. De camisa de fuerza.
Me parece muy bien que seas una persona de convicciones. Que hayas sido de izquierdas toda la vida, vale. Que seas socialista de corazón, perfecto.
Pero también hay que tener ética y unos principios. Si ves que este Gobierno miente, que roba, que está más preocupado por protegerse a sí mismo que por proteger a su país, ¿no llega un momento en el que, por muy socialista que seas, tienes que decir: basta?
Mi amigo Iker me envía este video. La chabolizacion de España. Y no solo a Ceuta la dejan así. Vaya suicidio cultural invitado por el socialismo. Un millón de extranjeros ya cobran en España por no hacer nada. A esta gente hay que devolverla a Marruecos con la policía y los militares. Y el extranjero sin trabajo vuelve a casa cómo hace Suiza que se queda con los buenos y sube la media pero devuelve a los vagos o a los anti Suiza.
Nos vendieron que tras 2 años de ridículo habría una revolución.
Bueno, pues la revolución ha sido:
-Traspasar a medio Castilla.
-Reafirmar a los que llevan dando vergüenza estos 2 años.
-Seguir, por 3ª temporada consecutiva, sin fichar la posición que más necesita el equipo
Qué envidia cuando llegaba el 31 de agosto (hasta eso ha cambiado) y estabas nervioso, tanto en la radio como en la televisión, para ver si iba a haber fichajes de última hora. Hablo de los 2000.
Y qué tristeza y qué pereza da ver en lo que se ha convertido La Liga, que hoy tienes que estar pendiente de qué jugadores se llevan a precios irrisorios porque los clubes necesitan liquidez.
Hace 20 años teníamos a los tres de siempre (Madrid, Barcelona y Atlético), pero además estaban el Valencia, el Dépor, el Celta, la Real Sociedad… Equipos capaces de competir por la Liga y en Europa con plantillas que daba gusto ver.
Hoy, salvo los de siempre, la mayoría tiene que vender a sus mejores jugadores para poder sobrevivir.
Con todo el respeto del mundo a estos clubes y sus aficiones, no puede ser que te venga el América y, por 6 millones de euros, le compre al Levante a Carlos Álvarez, uno de sus mejores jugadores. O que el Estrasburgo le firme al Sevilla a Oso por 10 millones de euros. O que el Hull City tenga en ascuas al Espanyol por Roberto.
Es que ningún club de 1ª pueda pagar esos precios es todavía peor noticia. Parece que solo pueden optar a cesiones.
Y mientras tanto, el dinero que debería estar en el césped, en la calidad de los jugadores y en el espectáculo correspondiente, se va a otros sitios.
Esos sitios son los bolsillos de Tebas, que es el presidente de la liga que más cobra de las cinco grandes, y los de los árbitros españoles, que están entre los mejores pagados. Vergonzoso.
Eso sí, el CVC ha sido tan beneficioso que tenemos una Liga cada vez menos competitiva, menos atractiva y con menos talento, pero para verla en televisión tenemos que seguir pagando como si fuera el mejor espectáculo del mundo.
Ay cómo se vea en un futuro la Champions gratis…
Pero enhorabuena, Tebas. De la mejor Liga del mundo, la de las estrellas, al mejor mercadillo del mundo.
Disfruta de tu obra yendo a felicitar a tus amigos, que te votan para que sigas cobrando como si fueses un futbolista crack que más de la mitad de los equipos de tu liga no podría permitirse.
Para mi, el mercado del Real Madrid es de un 7. Ha faltado lo más importante, el centrocampista soñado.
Y lo más grave de todo el verano, la dificultad para sacar jugadores. Otro suspenso en ese apartado por muchos 200M que se hayan sacado gracias a la cantera.
Columna en abierto. Horas decisivas
La caída de Sánchez
Pedro Sánchez debería mirar con mucha atención lo que ocurra mañana en las calles de España. Su Gobierno puede envolver lo sucedido con Cibeles en todos los tecnicismos jurídicos que quiera: decir que no ha prohibido nada, que simplemente el Ayuntamiento no puede convocar una concentración bajo determinada figura jurídica y que siempre puede transformarla en un 'acto institucional'. Perfecto. Pero cuando un Gobierno necesita explicar durante media tarde por qué impedir una concentración tal como había sido convocada no significa realmente impedirla, quizá el problema ya no sea jurídico. Quizá sea político. Y muy serio.
Porque mañana ya no se habla solamente de Ceuta. Se habla también de un Gobierno que parece haber perdido la capacidad de comprender el país que gobierna. Ante una crisis extraordinaria en una ciudad española, miles de ciudadanos quieren salir a la calle y numerosas instituciones quieren mostrar públicamente su apoyo. ¿Y cuál es la reacción? Discutir quién puede concentrarse, cómo debe llamarse la concentración y bajo qué fórmula administrativa puede celebrarse. Sánchez parece empeñado en convertir cada crisis nacional en otra batalla entre españoles. Y llega un momento en que hasta esa estrategia se agota.
Si mañana salen unas decenas de miles de personas, Sánchez podrá despreciarlas. Si salen cientos de miles, intentará atribuirlas a la derecha. Pero si alguna vez millones de españoles ocupan pacíficamente las calles de este país para decir que no aceptan la dirección que ha tomado el Gobierno, estaremos ante algo completamente diferente. Ninguna manifestación derriba constitucionalmente a un presidente. Conviene decirlo con claridad. Pero una movilización gigantesca puede destruir políticamente la autoridad de un Gobierno mucho antes de que termine una legislatura. Se puede conservar el BOE y haber perdido ya la calle. Se puede conservar una mayoría parlamentaria y haber perdido al país.
Sánchez podrá entonces continuar en La Moncloa. Naturalmente que podrá. España es una democracia y los presidentes no caen porque una multitud rodee un edificio. Caen por una dimisión, unas elecciones, una moción de censura o la pérdida de la confianza parlamentaria. Esa es nuestra enorme diferencia con una dictadura y precisamente por eso hay que protegerla. Pero tampoco confundamos legalidad con legitimidad política. Si una parte inmensa de la sociedad española llegara a decir simultáneamente «hasta aquí», el presidente tendría derecho constitucional a permanecer y, al mismo tiempo, la obligación política de preguntarse a quién demonios estaría gobernando.
Ese es probablemente el error más peligroso de Sánchez: creer que resistir equivale siempre a ganar. Sobrevivió a crisis internas, derrotas electorales, escándalos, investigaciones y rupturas políticas y convirtió la resistencia en una forma de Gobierno. Pero todos los dirigentes que hacen de la supervivencia su proyecto terminan cometiendo el mismo error: piensan que como ayer resistieron también resistirán mañana. Hasta que un día descubren que ya no están gestionando una crisis. Están contemplando su final.
Mañana sabremos si estamos ante otra protesta más o ante el principio de algo mucho mayor. Nadie debería desear violencia, enfrentamientos ni una sola agresión. Al contrario: si existe una contestación profunda al Gobierno, su fuerza estará precisamente en que sea pacífica, masiva y democrática. Porque si algún día millones de españoles deciden que Sánchez debe abandonar La Moncloa, no harán falta horcas, revoluciones ni fantasías de otro siglo. Bastará algo mucho más demoledor para cualquier gobernante: que un país entero deje de creer en él. La caída de Sánchez, si llega, no empezará cuando abandone La Moncloa. Habrá empezado mucho antes, el día en que España deje de obedecerle políticamente y empiece a contar los días que faltan para sustituirlo democráticamente.
El presidente de Ceuta también tiene derecho a vacaciones. Y los policías desplazados allí, también. Y los médicos doblando turnos en el hospital. Y los dueños de las tiendas que no pueden abrir pero tampoco irse. O los miles de ceutíes que no se atreven a dejar sus casas. Y…
Hoy me decían que Sánchez convocará elecciones pronto porque no podrá aguantar la presión. Yo discrepo. Después de escuchar ayer su entrevista en la SER, creo justo lo contrario: demostró ser un hombre enajenado, peleado con la realidad. Y precisamente por eso aguantará hasta el final, aunque para ello tenga que llevarse por delante al país.
Lleva 8 años reduciendo al Rey a un alfeñique a su antojo y el cabrón va y lo apuñala en vivo y en directo en la SER.
No puede ser más miserable y más despreciable.
El asco profundo que me produce el presidente de mi país no se lo deseo a nadie. Es asco verdadero, del que sale de las entrañas. Creo que pocos personajes, por no decir ninguno, me ha causado semejante sensación.
Sobre la entrevista de Sánchez en la SER. Es todo mucho más sencillo:
Sánchez es el yerno de un proxeneta y su mujer la contable de los prostíbulos de papá. Marruecos accedió a su teléfono móvil y lo tiene chantajeado. A partir de ahí, todo un país sometido a un macarra. Fin.
Ortiz Arias, apunten este nombre fue el árbitro del Barcelona - Athletic.
- Primero le dice a Raphinha que le gusta su bigote, sin venir a cuenta, estuvo todo el partido de cachondeo con los jugadores del Barcelona delante de los rivales.
- Perdono la tarjeta roja a Xavi Espart en 3 ocasiones.
- Perdono la tarjeta roja a Lamine Yamal por un pisotón, y luego se rió con Lamine Yamal mientras Laporte estaba tirado en el suelo.
Es uno de los árbitros con formación Negreira, pronto le harán internacional, empezará a pitar clásicos y derbis, robara al Real Madrid y le darán finales de COPA.
No pitará ningún partido de champions.
Así se roban las LIGAS, así es el sistema en España desde hace años.
🔴 No debe morir en el olvido esta joya:
💥 La frase lapidaria de un hombre sabio que sentenció a Pedro Sánchez en su visita a Zamora tras el incendio en la Sierra de la Culebra:
🗣️ "¿Arreglarlo? ¿Tú? ¿Tú, arreglar?"
Lo de permitir, y ver normal, que jóvenes españoles nada más acabar la carrera universitaria se vayan al extranjero a trabajar porque aquí no pueden emprender ni vivir dignamente; y a la par traigamos extranjeros, como mano de obra barata, a analfabetos medio salvajes, que creen que tienen derecho a una paga sin trabajar; es una idea tan brillante que algún día se estudiará con detenimiento.
A mí es que me parece increíble que Mourinho tenga que tragar con este centro del campo repleto de tarugazos y una defensa cogida con pinzas.
Es que son tres años ya sin un centro del campo competitivo. TRES AÑOS.
Sánchez tiene un grave problema con el Rey. Y cada día lo disimula peor.
Es un problema personal: no le perdona su coraje en Paiporta.
Pero, sobre todo, es un problema institucional: el Rey encarna y garantiza el orden constitucional que pone límites a los delirios autoritarios de Sánchez.
Hoy ha mentido descaradamente sobre los años que Felipe VI lleva en el trono. No son 20. Son 12.
Mañana hará lo que algunos llevamos años advirtiendo: convertir las elecciones generales en un plebiscito para que los españoles no elijamos Gobierno, sino régimen.
De un lado, la Monarquía parlamentaria del 78, que presentará como caduca y contaminada por la «ola reaccionaria»: jueces, medios, empresarios y todo aquel que se resista a su poder.
Del otro, su impostura: una República plurinacional y “progresista”, de derechos infinitos y derechas residuales.
Con Sánchez, la disyuntiva ya no es izquierda o derecha.
Es democracia o autocracia.
Constitución o caos.
——
1. Sánchez hoy en @La_SER
2: Una conversación con @RicardoCayuela para @TheObjective_es
22 febrero 2026
No va a convocar elecciones.
Si las convoca, saldrá lo que él quiera.
Si no sale lo que quiere, sacará lo que él quiera.
Si no saca lo que él quiere, se quedará porque la alternancia no le gusta.
Mientras prepara plebiscito Monarquía/República para gobernar sobre las ruinas.