Y que no se les olvide que el presidente JOSÉ RAUL MULINO mira las afectaciones del terremoto en distintos puntos del interior como un "BOCHINCHE", ha dejado a su pueblo abandonado porque él si ha podido amanecer cómodamente en su mansión de millones. El pueblo salva al pueblo.
Como le dices a esta gente que estas evaluando los daños para ver que es lo que se requiere? Hay que ser un gran inhumano. La desesperación de nuestra gente en estos momentos no conoce de tramites ni procedimientos.
Cuando veo esto hasta que se me revuelve el el estómago con el hígado y los intestinos de la impotencia.
90 mil dólares en viáticos para 28 personas se.
1.4 millones en avión presidencial.
40 mil dólares en Jet privado
60 mil dólares para llevar el avión a mantenimiento.
Etc, etc, etc.
Mientras tanto le dicen a la gente que hay que tener calma y que las casas que están el piso no son prioridad.
Con este dinero@cuantas casitas que le ayuden a aguarecerse a estas personas se pueden construir?
Ah y con los 8 millones de la Villa Diplomática?
A eso sumen el helicóptero VIP de 10 millones.
Para el pueblo no hay plata, pero para sus lujos sí.
La funa que se está llevando Bon es la funa que se debería estar llevando el gobierno… 4to dia y aún no veo las carpas vip bien acondicionadas que usan para desfiles para que no les de calorcito!
Los comentarios...
La gente sabe que los actores y actrices se dedican a ACTUAR? Que haga de lesbiana en una serie no significa que sea lesbiana en la vida real chicas.
Por esa regla de tres ella también es una psicópata que envenena a sus propios hijos.
Gracie Bon llevó un camión con donaciones que estimo podrían superar los $10 mil, y se lo aplaudo. Pero ¿cuál era la necesidad de tomarse fotos entre los escombros de una casa destruida? ¿Nadie le dice que eso es inoportuno? Lo que hizo con las manos lo destruyó con los pies.
Carta abierta al presidente José Raúl Mulino
Hoy, domingo 11 de octubre, a las 12:14 de la madrugada, cuando han transcurrido aproximadamente 35 horas desde el terremoto que sacudió nuestro país, aún hay miles de panameños en la provincia de Veraguas que no han recibido ningún tipo de ayuda por parte de las autoridades.
A esta hora, cientos de familias que han perdido sus hogares duermen a la intemperie, en patios y potreros, sin un techo que las resguarde.
Hasta este momento, muchas comunidades del sur de Veraguas no han recibido la visita de las autoridades del Gobierno Central y mucho menos la ayuda que necesitan con urgencia. Algunas autoridades locales están haciendo enormes esfuerzos, con los pocos recursos que tienen a su disposición, para atender a sus comunidades. Sin embargo, la magnitud del desastre supera ampliamente sus capacidades.
Esta situación no la resolveremos los ciudadanos únicamente a punta de donaciones. Estamos hablando de una tragedia de enormes proporciones, de comunidades enteras que han perdido sus viviendas y de familias que ni siquiera tienen la posibilidad de refugiarse temporalmente en casa de un familiar, vecino o amigo, porque ellos también lo han perdido todo.
Este no es un problema creado por el Gobierno, pero sí recae sobre sus hombros la responsabilidad de responder con la urgencia, los recursos y la determinación que esta tragedia exige.
Señor presidente, le comparto algunas solicitudes concretas en nombre de nuestra gente:
1. Ayuda humanitaria inmediata: Enviar alimentos, agua potable, medicamentos, artículos de primera necesidad y suministros básicos a todas las comunidades afectadas del sur de Veraguas.
2. Evaluación integral de los daños: Desplegar una comisión de alto nivel que recorra las zonas afectadas y evalúe la magnitud de los daños, tanto en infraestructura como en sus consecuencias sociales y económicas.
3. Refugios temporales de emergencia: Coordinar con el SENAFRONT, el SENAN y las demás instituciones competentes la instalación urgente de campamentos temporales, debidamente acondicionados, donde las familias puedan permanecer de manera segura durante las próximas semanas, mientras se desarrollan las soluciones de reubicación y reconstrucción.
4. Plan extraordinario de reconstrucción de viviendas: Poner en marcha un programa urgente y de gran alcance para la construcción y recuperación de viviendas, tanto en el sur de Veraguas como en la península de Azuero, priorizando a las familias que lo han perdido todo.
Señor presidente, estas familias no pueden esperar a que la burocracia avance mientras ellas pasan otra noche a la intemperie. La respuesta del Estado debe estar a la altura de la tragedia que hoy viven miles de panameños.
Por nuestra parte, los ciudadanos seguiremos apoyando solidariamente a nuestra gente del interior, con todos los recursos que estén a nuestro alcance. Pero la solidaridad ciudadana, por más valiosa y necesaria que sea, no puede sustituir la responsabilidad del Estado.
Hoy nuestra gente necesita mucho más que palabras de solidaridad. Necesita presencia, respuestas y acciones concretas.
El sur de Veraguas y las comunidades afectadas de Azuero necesitan que su Gobierno esté presente. Y lo necesitan ahora.
Atte.
Mario A. Pinzón
Presidente Mulino:
Quienes ejercemos el periodismo y la comunicación con responsabilidad merecemos respeto. Estamos trabajando para orientar a la población, visibilizar sus necesidades y ayudar a que la asistencia llegue a quienes la necesitan.
Escuchar a las comunidades y dar espacio a sus reclamos es parte de nuestro deber. Una denuncia sobre ayuda que no llega merece atención y una respuesta concreta. Descalificar a quien la comunica no resuelve el problema.
Le pido que sea más respetuoso y agradecido con quienes ponemos nuestro tiempo, nuestras plataformas y nuestra credibilidad al servicio de la población. Detrás de ese trabajo también hay esfuerzo, compromiso y preocupación por Panamá.
Si pretende, una vez más, controlar la información o imponer censura, encontrará periodistas y comunicadores dispuestos a defender su independencia y el derecho de la gente a ser escuchada.
Hay ciudadanos que confían más en nuestras cuentas que en los canales oficiales. Esa confianza se gana escuchando, informando con responsabilidad y dando la cara. El Gobierno también debe ganársela con transparencia y respuestas oportunas.
Presidente, atienda los reclamos y valore a quienes están ayudando a hacerlos visibles. Nuestro compromiso con la población exige que sigamos preguntando, informando y señalando lo que necesita atención.
Respete para que lo respeten, presidente.