Matan a un criminal y arde el país.
Matan a 10 mineros, 20 activistas, 30 periodistas, 40 estudiantes, 15 restauranteros, 120 candidatos, 7 niñas, etc. y la vida sigue como si nada.
El asesinato de Irma Hernández Cruz debería ser un escándalo nacional. Ojalá que este crimen no quede impune y que al menos se le dediquen unos minutos en la Mañanera.