Dos formas de entender el fútbol y la vida se enfrentan este domingo.
A la izquierda un villero canchero, irrespetuoso, politatuado, con bajo control de sus impulsos, inflado por los medios de comunicación y apoyado por el globalismo corrupto de la FIFA. La favela global moderna en una imagen.
A la derecha el europeo a la antigua usanza. Un trabajador silencioso, humilde e incansable, jugador sin estridencias, siempre educado con el rival y anónimo ante los medios, amante del fútbol de posesión y el juego bonito. Tipo de hombre que construye civilizaciones.