Poco se habla de lo bonito que es tener a un hombre que huele a hogar, que no se te pierde los fines de semana, que su prioridad es trabajar, pasar tiempo contigo y que te elija por sobre todas las cosas.
Dicen que dormir en pareja está sobrevalorado pero la paz de echarle la pierna encima, apoyarte en su pecho y quedarte dormida es una de las mejores sensaciones del mundo