Mais de 800 mil pessoas em Paris, dezenas de milhares em toda a França. As manifestações atropelam a repressão e a proibição dos atos por Macron. É necessário autoorganizar essa força que quer pôr fim à época contemporânea, ligar-se às estruturas econômicas e aos trabalhadores!
Es también muy sospechoso que nadie haya reflexionado nunca acerca de que Calamaro esperó bajo la lluvia 1000 horas, son 41,66 días corridos, jamás llovió tanto.
La fascista sos vos, Bregman, que venís de celebrar los fuegos y la destrucción de París y anhelás traerlos acá. Tu alegría por el caos es enferma. La bandera que agitás es la de la furia, la muerte y la venganza. La gente te ve.
Ahora. Está detenido Luciano Corradi, trabajador despedido de GPS-Aerolineas Argentinas, por solidarizarse con los trabajadores del SUBTE. Lo que está haciendo el Gobierno de Jorge Macri es una cacería propia de un Estado Policial.
DESMONTANDO OPERETAS
A los periodistas que están tan ardidos por mi contrargumento a la frase de "la gente no llega a fin de mes; se quedan sin plata al día 20" entiendo que se sientan mal por haber repetido como loros una frase sin sentido.
Ahora bien, en lugar de caer en todo tipo de falacias como la "ad populum" (por ej. "todos los encuestadores dicen" o la "ad hominem" (contesta en forma burlona, le falta calle) propongo que demuestren no ser tan precarios y contesten "¿cómo vive durante 10 días una persona sin comer y sin beber?
Si van a usar el argumento del uso de la tarjeta, más allá que demuestra que no son dignos de crédito por ignorantes, sugiero que se pregunten ¿qué ocurre al mes siguiente? Y así repetir el ejercicio hasta que entiendan la lógica intertemporal del crédito.
Por otra parte, el argumento contra la opereta de la mora fue refutado varias veces. Esto es, si no lo entienden sugiero escucharlo todas las veces que sea necesario hasta que entiendan así no repiten estupideces. Esto es, traten de entender cómo ha cambiado el crédito, los préstamos de altas tasas y bajo monto y la dinámica después de un shock político con freno en el crédito. Entiendo que en general son muy pobres intelectualmente pero no es tan difícil.
CIAO!
🚫 BASTA DE TRABAJADORES DETENIDOS POR PROTESTAR
Repudiamos la detención de los metrodelegados Claudio Dellecarbonara y Facundo Heredia.
Detener a delegados por ejercer la representación de sus compañeras y compañeros es criminalizar la protesta y perseguir la acción sindical.
Exigimos su inmediata liberación y el pleno respeto de la libertad sindical.
@prensadelsubte #Emova #subte
Metrodelegados presos por parar el subte.
En mi gestión las cosas por su nombre: lo que la justicia ordena se cumple. No vamos a aceptar extorsiones mafiosas.
El que bloquea un servicio esencial va preso. Sin vueltas. No voy a permitir que estos le jodan la vida a millones de personas para defender sus curros y encima se la lleven gratis.
Ley y orden.
@jorgemacri hijo de puta dejaste sin subte a todo Caba para hacerte el machito violento anti sindical. No siempre va a ser una apertura de molinetes y no siempre va a ser una gomera
AHORA. TODAS LAS LINEAS DE SUBTE PARADAS
La Policía se quería llevar preso a un delegado por llevar a cabo una medida de fuerza (apertura de molinetes), sus compañeros lo intentaron impedir y también se los llevaron.
JORGE MACRI viola el derecho constitucional a la protesta
El gobierno NO cumple la LEY y quiere imponer un Estado Policial.
No se puede seguir así. La resistencia civil es un derecho legítimo. Y la auto-defensa, también.
HUELGA GENERAL YA
¿Puede la IA terminar con la humanidad? La respuesta es política.
La renuncia de Jacob Coxon a Anthropic, denunciando que esa empresa y OpenAI avanzan sin saber cómo controlar todas las consecuencias de la IA, la advertencia (¿amenaza?) de Evan Hubinger, una de las responsables de Anthropic anunciando un 10 % de probabilidades de una catástrofe existencial en la próxima década y los pedidos de los propios dueños de estas compañías para que Estados Unidos regule su actividad, ya abrieron especulaciones de todo tipo.
Y no son menores. Se repiten casos en los que las mismas empresas reconocen que sus agentes actúan de forma que sus propios desarrolladores no esperaban o “no acatan” sus órdenes. A la par, la Bolsa de Nueva York no para de crecer producto del impulso de este negocio. Se ve que la posibilidad del fin de la humanidad no los asusta a la hora de hacer sus números…
¿Sus advertencias responden únicamente a una preocupación genuina por los riesgos? ¿Prefieren seguir el camino hacia la “destrucción del mundo” antes que abandonar sus posibles ganancias? ¿Una regulación costosa podría también consolidar su posición frente a competidores más pequeños? ¿Presentar sus modelos como tan poderosos que ni ellos mismos consiguen controlarlos puede funcionar como una extraordinaria operación de prensa cuando van a cotizar en bolsa? ¿Cuánto influye en estos pedidos de intervención estatal la necesidad de solventar los gastos de seguridad?
Son estas empresas las que no quieren dar respuestas claras. Y para volver todo más opaco, a la competencia entre las principales empresas estadounidenses se suma la disputa entre Estados Unidos y China. La IA ya no es solo software: es capacidad científica, militar y productiva; ciberseguridad, chips, data centers, energía y poder geopolítico. Por eso, Trump rápidamente dice que no promoverá ningún tipo de control.
El futuro llegó hace rato.
Pero ahí aparece una cuestión que muchas veces queda tapada por el relato apocalíptico. Todos estos avances y capacidades desarrollados por la IA podrían acelerar investigaciones científicas, colaborar en el desarrollo de medicamentos, mejorar diagnósticos, prever fenómenos climáticos, ampliar el acceso al conocimiento o reemplazar tareas peligrosas.
Lo que ocurre es que, guiadas por los intereses económicos de las corporaciones y los objetivos militares de los Estados, estas capacidades se están usando para la vigilancia social, la guerra, los ciberataques o para eliminar puestos de trabajo sin ninguna compensación.
Peter Thiel y Alex Karp han realizado acuerdos militares con Israel mientras este país desarrolla un genocidio en Gaza; Anthropic y Claude están fuertemente cuestionados como parte de los responsables de señalar una escuela de Irán como objetivo militar, que terminó bombardeada y con más de 168 muertos, en su mayoría niñas; Claude también fue utilizado para el secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela, y Palantir es utilizada para la persecución fascista del ICE en EE. UU.
Hecha la ley...
En Argentina, las leyes que Milei diseña y sus cómplices le votan, no son casualidad. Estas actividades exigen, para la instalación de sus data centers, un consumo enorme de energía, agua y bienes comunes naturales, lo que agrava conflictos ya existentes. Thiel y sus amigos son parte central de los proyectos que encarnan estas derechas.
Por eso, este gobierno ha avanzado en la destrucción de la Ley de Glaciares para extraer minerales y agua, busca imponer la Ley de extranjerización de tierras para entregarles el territorio, aprobó el RIGI y, particularmente, el Super RIGI, para saquear sin problemas y llevarse las ganancias al exterior; y proponen la modificación de la Ley de Sociedades, para buscar darle legalidad a sociedades automatizadas.
¿Cuál es el eje del debate?
Hay que decirlo una y otra vez: el peligro central hoy en día no es solo que la IA se autonomice. En todo caso, si eso es posible, es consecuencia de no discutir qué modelos se están desarrollando y para qué.
Tenemos que poner sobre la mesa los problemas concretos. El peligro de encarar el tema solamente con títulos catastrofistas, es presentar a “la IA” como un sujeto autónomo y borrar a quienes deciden qué se construye, para qué y a qué velocidad.
Entonces, el debate tiene que cambiar sus preguntas centrales: ¿cómo y quién va a controlar a las empresas que la desarrollan? ¿Por qué empresas que tienen como una de sus bases el conocimiento acumulado durante siglos se lo apropian, muchas veces directamente robándolo, de manera privada y excluyen del debate al 99,99 % de la humanidad? ¿Quién va a decidir qué objetivos buscará la IA? ¿Los criminales de guerra como Elon Musk o Peter Thiel?
Claramente, no puede quedar en manos de personajes como Trump o de los mismos Estados que cotidianamente inician guerras, genocidios y ocupaciones.
El problema no es ser “pro o anti-IA”, pensar que todo es una conspiración o, en el extremo contrario, negar los problemas reales y potenciales. El tema es quién decide sobre las capacidades sociales acumuladas en esa tecnología; quién controla el cómputo, los datos, la energía y la infraestructura; y qué necesidades sociales se priorizan frente a la rentabilidad, la competencia y la guerra.
Hoy se trata de una carrera tecnológica que no se controla democráticamente, que está empujada por la competencia capitalista y geopolítica. Un puñado de corporaciones y Estados deciden todo. Por eso, para avanzar hacia debates de otro tipo, quiero retomar ideas como las de mi compañera @PaulaBach3 que propone pensar una “hegemonía tecnológica” que ponga como eje la necesidad de “avanzar hacia una distribución cualitativamente distinta del tiempo de trabajo, que permita a la vez incrementar el tiempo libre y otorgar protagonismo a la utilidad tanto del trabajo como de los bienes y servicios producidos y de la propia naturaleza”.