@creandocartera@juliuslm12 Uno tampoco se puede fiar lo suficiente para entrar con tanto, supongo que si quiero convertirlo en dca será en la clase B, gracias por contestar :).
@juliuslm12@creandocartera Metí a la clase A para estar dentro y ahora ha cerrado ? Pensaba que por estar dentro podría seguir invirtiendo en ella jaja
EL FIN DE UNA ERA PARA EL SHONEN
Parece que fue ayer cuando estas franquicias eran la nueva sangre de la industria. Con My Hero Academia y Demon Slayer finalizados, y Chainsaw Man a un capítulo de terminar, el panorama del manga está cambiando para siempre.
Si mi pareja es alguien que piensa demasiado, entonces yo seré alguien que explica demasiado, no tengo problema en calmar su mente, el objetivo es construir confianza, no destruirla.
Valoro mucho a esa gente que pide perdón, que expresa que te extraña, que acepta sus errores, que habla contigo después de una diferencia.
Valoro a esa gente que prefiere perder el orgullo antes que perderte a ti, porque es la gente que vale totalmente la pena tenerla cerca.
Siempre fui quien estuvo ahí. No hubo ni un solo momento en que apartara los ojos de ti.
Te valoré de verdad. Lo di todo para darte lo que creí que merecías. Estuve en tus madrugadas rotas, en tus dudas eternas, en tus caídas repetidas, en tus “no sé qué hacer” que nunca terminaban. Di tiempo cuando no me sobraba, paciencia cuando la mía se agotaba, abrazos cuando yo también los necesitaba. Me vacié para llenarte, porque creía que amar era eso: dar sin esperar recibo, sostener sin esperar que te sostuvieran de vuelta. Me encantó ser tu refugio. De verdad. Porque verte levantarte un poco más fuerte valía cada noche sin dormir, cada plan cancelado, cada lágrima que me tragué para no cargarte con mi peso.
Pero ahora, cuando no estoy bien, cuando realmente necesitaba a alguien… ¿dónde estabas? ¿Dónde estabas?
No te pedí resolver mi caos. Solo necesitaba lo que yo te di miles de veces: un “estoy aquí” honesto, un silencio compartido, un mensaje que no cambiara de tema, una presencia aunque fuera desde lejos. Pero llegó el silencio. El visto. El “estoy ocupado”. El “después hablamos”. Las excusas que yo nunca usé contigo, porque cuando eras tú quien dolía, yo dejaba todo.
Duele distinto cuando eres el que espera en la puerta que antes abrías sin dudar. Duele entender que diste todo por alguien que solo sabía recibir. Duele aceptar que el amor no fue mutuo… fue unidireccional disfrazado de reciprocidad. No te guardo odio eterno. Pero sí me guardo la lección: ya no regalo mi paz a quien no sabe cuidarla. Ya no soy solo corazón desbocado. Ahora también soy cabeza que protege lo que más vale: yo mismo.
Si alguna vez lees esto y algo se mueve dentro… no me escribas “perdón” por compromiso. Ya no creo en disculpas que llegan cuando no hay nada que salvar. Esta vez me toca elegirme sin pedir permiso. Cerrar la puerta con calma, aunque una parte de mí todavía mire atrás por costumbre. Pero sigo caminando. Porque aprendí que el amor verdadero empieza cuando dejas de mendigar migajas y empiezas a alimentarte solo.
Y si hoy estás roto… abrázate fuerte.
La versión que se salva a sí misma siempre llega a tiempo.