Luis de la Fuente.
Ferran Torres.
Rodri.
Todos hablan de su fe católica abiertamente. Y lo hacen de la misma forma: como un bálsamo que te consuela en las malas y un elixir que te potencia en las buenas.
España católica es imparable.
🚨🗣Toni Kroos on Argentina world cup:
"All I can say is that, football won today, they got the easiest path to the final"
"And they still got help from the Referees and some of the higher authorities too, I am sure 90% of the world was supporting Spain today and we all know why"
Os presento a Marcos Senna.
Fue el pivote de la Selección Española en el Mundial de 2006 y la Eurocopa de 2008. En esta última, España fue campeona y Senna fue elegido en el once ideal del torneo.
A diferencia de Lamine Yamal y Nico Williams, él no nació en España, sino en São Paulo y no llevaba ni cuatro años resiendo en suelo español cuando debutó con La Roja.
Y, sin embargo, nadie necesitó convertir cada partido de Marcos Senna en una campaña de integración cultural.
No hubo discursos impostados, vídeos aleccionadores ni generadores de opinión explicándonos constantemente lo importante que era aceptar como español a un futbolista español.
Porque el debate no tiene que ver con el color de piel. Tampoco con el origen de los padres de Lamine Yamal o Nico Williams. La cuestión es que una parte de los actuales creadores de opinión vive de fabricar conflictos donde no existen.
Necesitan encontrar racismo en cada esquina, dividir a la gente en bloques y presentar como una batalla social algo que para la mayoría de los aficionados es mucho más sencillo: once futbolistas defendiendo la misma camiseta.
Marcos Senna llegó desde Brasil, se nacionalizó, jugó con España y fue uno de los hombres más importantes del primer gran título de aquella generación. La gente lo celebró como celebró a Xavi, a Casillas o a Fernando Torres. Sin tutoriales morales y sin que nadie tuviera que recordarnos cada cinco minutos que también era español.
Hay opinadores tan acomplejados y tan enganchados al conflicto que prefieren fabricar una batalla racial antes que asumir una verdad mucho menos rentable: cuando juega España, a (casi) nadie le importa cuál es el origen de sus jugadores. Aunque, como en todo, tontos hay en todas partes.
Por cierto estoy harto de oír hablar de estas cosas a niñatos que viven en urbanizaciones privadas con seguridad, que no cogen el TP, que no van a una sanidad pública totalmente colapsada
Estos son los que nos dicen que hay que abrir las fronteras
A mi que te vendan como riqueza perder la identidad de tu pais me lo van a tener que explicar con pelos y señales, debo ser muy tonto porque no lo entiendo
🩸 Se llama Txapote, el mayor pistolero que ha tenido la banda terrorista ETA.
Además de asesinar a nuestros compañeros Irene Fernández y José Ángel de Jesús, Txapote asesinó Miguel Ángel Blanco, un crimen que paralizó a toda España.
Faltan 24 H para que se cumplan 29 años 🩸
#HilosArraigo#ramiroarraigo
Nacida en 1929, Silvita creció en la histórica Casa Baleztena, símbolo del carlismo navarro desde el siglo XIX. Allí aprendió una forma de entender la vida resumida en tres palabras: Dios, Patria y Rey. Mientras todo cambiaba a su alrededor, ella permaneció fiel a aquellas raíces.
Durante décadas sufrió amenazas, pintadas, ataques y el señalamiento del entorno de ETA. En Leiza quemaron sus banderas, apedrearon su casa y llegaron a colocar dianas sobre su familia. Aun así, cada San Fermín volvía a salir al balcón con la bandera de España. Nunca dejó que el miedo decidiera por ella.
En 2017, con 88 años, mientras una ikurriña ondeaba en el Ayuntamiento de Pamplona, Silvita abrió el balcón de la Casa Baleztena y agitó lentamente una bandera española. Miles de personas vieron aquel gesto. No era un desafío improvisado: era toda una vida de coherencia resumida en unos minutos.
Silvita Baleztena pertenece a esa generación que entendía que la fidelidad vale más que la comodidad.
Presente.
Se acabaron las mariscadas a costa de los andaluces.
Los recursos públicos deben destinarse exclusivamente a atender las necesidades de los ciudadanos.
EE.UU. es un país "genocida", pero aquí en el palco se siente un poco menos.
Ahí tenés a los hipócritas de Penélope y Bardem... ¡Qué bien se vive siendo comunista millonario en Estados Unidos!