Herencia maldita en Colombia parece, a los oidos del señor Abelardo, haber bajado la pobreza y la desigualdad social.
invierten la realidad acostumbrados a una campaña llena de "fakes" pagadas desde el exterior.
En realidad la herencia maldita es tener uno de las sociedades más desiguales del mundo, desigualdad que subió en el gobierno del señor Duque/Restrepo. Desigualdad que bajó en el gobierno de Santos y el mío
La herencia maldita es tener una sociedad con uno de los más altos niveles de pobreza de América y con uno de los menores salarios mínimos. En mi gobierno sacamos 5 millones de personas de la pobreza y 2 millones de la pobreza extrema. Eso no es algo maldito, señor Restrepo eso es bendito para que no se les ocurra aumentar la pobreza como han hecho en Argentina.
Maldito es un gobierno que duplicó los cultivos de hoja de coca, como hicieron en el gobierno Duque/Restrepo, pueden hoy ver que disminuyen los cultivos de hoja de coca sin usar la violencia.
Herencia maldita es querer volver permanente una política de seguridad basada en el bombardeo y la muerte. Criminalizar la búsqueda de la paz es una herencia maldita mientras la paz es bendita
Herencia bendita es heredar como se vuelve real el salario vital móvil y familiar que se creó en la encíclica de la doctrina social de la Iglesia Católica que mi gobierno volvió realidad, para Abelardo eso es maldito y ya propone dejar quieto el salario vital con lo cuál se deteriora en el tiempo de tres años, cayendo los salarios reales.
Todo esto es irracional:
Un abogado de la mafia se lanza de presidente con más de 3 millones de firmas falsas, nacionalidad gringa que lo inhabilita para ser presidente de Colombia ( y nadie dice nada) y discursos perversos, pero eso para sus seguidores es la sazón del asunto…
Su campaña absurdamente multimillonaria ( show en el Movistar arena, disfraces de tigres, gorras, camisetas y vallas tapizando hasta el último rincón de esta país, tarimas, y ropa de diferentes diseños para todo el mundo).
Por otro lado el presidente Petro hace 7 meses denunció que podía entrar plata de BID, para compra de votos de algunos candidatos (y nadie hace nada) todo avanza y en primera vuelta el tipo con nacionalidad gringa saca 10 millones y medio de votos… vamos a segunda vuelta y el abogado gana con casi 13 millones de votos (de una vuelta a otra sin tener mayor reserva electoral se sacó del bolsillo 2,6 millones de votos más) ¡supuestamente el menor abstencionismo de la historia! entonces sale a decir que su empalme estaba siendo preparado desde hace 6 meses, su vicepresidente nombrado hace 3 meses, dice que en realidad estába trabajando en eso hace 8 meses y tratan de justificar la recepción y gasto de 210 mil millones de pesos regalados de un banco cuyo mayor accionista es Estados Unidos, es el mismo banco que el presidente Petro denunció estaría metiendo dinero para compra de votos hace 7 meses y en el cual tendría influencia el presidente gringo, que confiesa en 3 ocasiones y públicamente haber metido la mano en la soberanía nacional “dándole su apoyo al tigre” … después, nombran a una mujer incendiaria de discursos calumniosos en el equipo de empalme, pero esta, ante la crítica por su participación en este proceso, niega que esos equipos reciban dinero ¿y entonces los 210 mil millones para que son? ¿Entonces la denuncia del presidente Petro que? ¿La nacionalidad gringa del abogado que? ¿La injerencia extranjera que? ¿Los 210 mil millones que? La preparación de un equipo de 400 personas de la que dicen en los medios, inició hace 6 u 8 meses, aún sin tener la certeza de ganar ¿como por qué?
Compraron esta mierda con miles de millones hace meses y le vieron la cara a todo el país.
Un pedófilo en EEUU, un narcotraficante en Ecuador, un abogado de mafiosos en Colombia, un loco en Argentina y una criminal de lesa humanidad en Perú. ¡Latam vive una crisis de estupidizacion!
Este señor cumplió a cabalidad su objetivo, visibilizar la historia de abuso, sometimiento y revolución del Congo a través de un simple homenaje a héroe africano anticolonialista Patrice Emery Lumumba🙋🏿♂️, tanto así que EEUU le prohibió cobardemente su ingreso al país.
Me llamo Abelardus Décimo Meridio, comandante de los ejércitos del Clan del Golfo, general de las legiones Tigris, fiel servidor del verdadero emperador, Donald Trump.
Padre de hijos corronchos, esposo de una esposa a la que no le gusta la changua, y juro que me vengaré, en esta caricatura o en la otra.
🇨🇩 En pleno Mundial, Lumumba tapándose la boca y poniendo los dedos en la sien, un gesto de protesta contra las masacres que sufre su país, perpetradas por guerrillas financiadas desde el exterior.
En el partido de esta noche entre Congo y Colombia en el Mundial, un hombre congoleño se quedó inmóvil durante los 90 minutos imitando el saludo del líder anticolonial congoleño, Patrice Lumumba.
Lumumba fue descuartizado y disuelto en ácido por EEUU y Bélgica en 1961 por conseguir la independencia del Congo ante el colonialismo y negarse a que los imperialistas siguieran saqueando los recursos de su pais.
Aunque los imperialistas disolvieron su cuerpo, no pudieron borrarlo de la historia, 65 años después, Lumumba sigue presente para millones de personas.
Me entristece la cacería de brujas que se avecina. Comenzará con denuncias falsas contra este gobierno y un torrente de noticias sobre corrupción, irregularidades y desfalcos que la prensa magnificará descomunalmente, como bien sabe hacerlo. Al demostrarse la falsedad de las acusaciones, la prensa no rectificará: lo minimizará y dejará el manto de duda junto a la atmósfera de corrupción orquestada por los medios, mientras se oculta la corrupción que será el sello de Abelardo y sus aliados.
Tenemos un panorama muy desolador.
LA IZQUIERDA APÁTRIDA E ILUMINISTA ES FUNCIONAL A LA DERROTA
A la izquierda colombiana le cuesta entender que la derecha es una genealogía de poder con una inercia bastante sólida. Si el candidato de derecha hubiera sido una silla o Luís Alfredo Garavito, el resultado habría sido una base electoral de 40%.
La genealogía de la izquierda en el poder es chiquita, tardía. Sin lugar a dudas el Pacto marca una referencia y amplifica el espectro de gobernabilidad.
Sin obviar la violencia que dinamitó toda posibilidad de acuerdo institucional para garantizar la consolidación de una izquierda gobiernista, lo cierto es que nos estamos pariendo como opción de poder. Y no son pocos los funcionarios y exfuncionarias que jamás entendieron la vocación de poder más allá de la mera administración.
¿Pobres de derechas? Y sí: cuatro años de políticas públicas no van a cambiar la inercia genealógica de la derecha colombiana.
Petro le devolvió la palabra “Patria” a la izquierda que había sido arrebatada mediante el g…dio a la Unión Patriótica. Pero todos sabemos que la izquierda urbana es sumamente iconoclasta. ¿Cómo pensamos disputar, si la única manera de entender a la derecha es bestializando a su base? Aún estamos lejos de consolidar un pensamiento y una práctica nacional-popular porque es más fácil el arribismo iluminista que disputar la historia y los símbolos que sedimentan la identidad nacional.
Y qué fácil es repetir las palabras de ese facho que dictó el “país de mierda” a la pereza mental de muchos y la baja autoestima nacional de otros. ¿Eso es lo que piensan del país por cual dicen luchar?
A ver si dejamos de subestimar a quien tenemos al frente.
¿Ya entienden para qué son el papamóvil y la vitrina? Sienten asco por el país que van a gobernar, @DELAESPRIELLAE lo había dejado claro muchas veces y aún así millones de colombianos pobres votaron en contra de ellos mismos.
LOS “ERRORES” DE LA CAMPAÑA
En plena discusión sobre los resultados electorales y el escrutinio, el aparato mediático y algunos “analistas” critican los “errores” de la campaña, y se difunden interpretaciones malintencionadas sobre mi equipo de colaboradores, algunos de quienes ya están siendo amenazados.
Quien tenga que hacer reclamos por cómo se dirigió la campaña, bien puede dirigirlas a mí; único responsable de eventuales desaciertos.
Desde el comienzo lo dejé claro. No iba a transigir con la política fácil de tratos inescrupulosos, marketing de imagen y demagogia barata. Lo siento: para mí son importantes los votos, pero también cómo se consiguen.
Así que si se busca responsable, aquí estoy para asumir lo que se deba.
Pero, más allá de esos exámenes superficiales está la cuestión de fondo. Esta es una jugada muy oportuna, para intentar debilitar las justas alegaciones que hacemos en el escrutinio.
Con esto se pretende además minimizar nuestro resultado. Como si 12’700.000 colombianas y colombianos fueran una insignificante fracción del país.
Nada de eso. Somos una gran fuerza, consciente, organizada y movilizada. No un “error” de campaña.
Cepeda hizo una campaña para la gente que lee, que estudia, entiende y ama; serena, discreta y austera. Por eso perdió. El otro hizo show, pólvora, himno, baile y ruido; y eso cala profundamente en la gente ignorante y de esos abundan en Colombia. Por eso 'ganó'.
🇨🇴 | COLOMBIA: INFLEXIÓN O ABISMO
El triunfo de la ultraderecha ha dado un mensaje claro al progresismo: la disputa del poder a la tecnocracia con manuales y métodos del siglo XX no es solo un error de lectura geopolítica; es un camino a la tragedia con riesgo real de extinción:
El progresismo ya no compite contra partidos tradicionales ni sobre escenarios exclusivamente analógicos; compite contra el sentido que emana de los ecosistemas híbridos y cognitivos, diseñados para colonizar la subjetividad y (nos guste o no) con gran efectividad. Y urge asumir el escenario.
1/ La asunción de la era híbrida
Si hubo un error común en las campañas (y en las gobernabilidades) de los últimos años en países como Argentina, Ecuador, Bolivia, Chile, Perú y ahora también en Colombia, ese ha sido el anclaje analógico: creer que la disputa política sigue resolviéndose exclusivamente con las reglas del siglo XX.
Mientras el progresismo sigue replegándose en la mística de la plaza pública sin asumir o sin poder abordar el mundo híbrido, la tecnocracia liderada por EEUU opera 24/7 bajo la lógica del tecnofeudalismo, parcelando la atención pública sin descanso desde los feudos controlados por Silicon Valley.
Desde allí, la ultraderecha no gana proponiendo reformas técnicas y programáticas; gana operando un framing aspiracional de opulencia, orden y restauración moral que reduce la densidad discursiva progresista a una voz vieja, compleja y, por tanto, propensa a interpretarse ajena.
2/ La movilización por ansiedad
La teoría política clásica asumía con ingenuidad que un salto histórico en la participación beneficiaba orgánicamente a las fuerzas populares. Pero en el tablero tecnopolítico, la masa abstencionista ya no se activa por la esperanza programática de un potencial gobierno, sino por el 'microtargeting' del pánico.
Vayamos al caso inmediato: el votante flotante que definió la elección en Colombia no salió a las urnas por convicción ideológica a la derecha, sino por la urgencia inducida e inoculada en sus 'feeds' ante un supuesto colapso inminente.
3/ El espejismo de competir o gobernar sin poder
Disputar o administrar el gobierno ya no significa indefectiblemente tener o retener el poder. Si las bases materiales de la nación siguen subordinadas a la arquitectura financiera e institucional de Washington o si la soberanía digital se abandona al control de otros, la investidura presidencial es un adorno.
Sin un escudo estructural, todo gobierno progresista o no alineado con la tecnocracia central (EEUU) queda inmediatamente expuesto a crisis inducidas, a asedios mediático-digitales desde plataformas extranjeras y a bloqueos corporativos capaces de dinamitar cualquier agenda de reformas, a una velocidad sin precedentes.
4/ Bloque o muerte
El progresismo occidental tiene hoy dos caminos unívocos: o entiende que la historia demanda urgentemente una agenda internacional, ágil y proactiva con China adentro, o se resigna a ver pasar el siglo por delante de sus ojos mientras EEUU se lleva las soberanías y los recursos estratégicos puestos a su paso.
Y no se trata de una alineación ideológica nostálgica de Guerra Fría, sino de crudo realismo geopolítico: si la región no utiliza el ascenso de Beijing como contrapeso estratégico para diversificar divisas y blindar sus datos, la independencia y la soberanía nacional seguirán siendo una ficción jurídica en una promesa imposible.
5/ La urgencia del pragmatismo
El progresismo necesita superar los marcos de los años 70 y las frases estéticas de los foros como único instrumento. El contexto contemporáneo exige transmutar la nostalgia en comprensión de los fenómenos actuales sin precedentes y en pragmatismo material:
Disputar la política en los formatos que la cultura híbrida actual requiere, erigir infraestructuras públicas de datos y comunicación, abordando sin complejos la realidad tecnológica (5G, IA, servidores soberanos) en el Sur Global.
6/ El fin de la soberanía defensiva
Ganar elecciones o gobernar para ser tutelados por el ahogo financiero de Washington o el panóptico algorítmico de Silicon Valley es una estrategia de suicidio asistido. Eso es hoy la empresa de la ultraderecha y los presidentes en la nómina de Trump.
Es menester del progresismo, entonces, mutar ya su arquitectura operativa hacia un realismo geopolítico y asumir a condición híbrida de la realidad: el futuro no puede defenderse ya solo con discursos, ni siquiera con verdades.
El complejo escenario actual demanda el blindaje material e infraestructural que solo un bloque internacional puede sostener.
El primer paso para cambiar el futuro es asumir el presente, el escenario, sus exigencias, sus métodos posibles y, finalmente, su plan de lucha y transformación. Y ese punto de inflexión debe ser ahora. La alternativa es el abismo.