Ni Sánchez ni ningún ministro fueron a la misa por el funeral de los dos guardias civiles de Huelva
Hoy, el presidente del Gobierno ha ido a la misa del Papa en Barcelona con 14 MINISTROS
Si estos tuit que aporta un lector a un comentario anoche en @laSextaXplica es cierto, resulta que el presidente y Leire Diez ya se conocían allá por 2011… hace quince años 🤔
¿Lo de Irene Montero haciendo como que se graba a sí misma en una mani mientras tiene a un esbirro sujetándole el móvil qué es?
¿Cuánto nos costará el sueldo de este señor por tan elevadas funciones? 😂
Quizá uno de los límites de la política pública sea la dificultad para pensar simultáneamente la acción individual y las estructuras que condicionan sus posibilidades.
Cuando esa síntesis falla, el juicio oscila entre dos extremos: moralizar el problema como suma de decisiones individuales o convertirlo en pura inevitabilidad estructural.
Actuar exige algo cuya complejidad es de un orden superior: reconocer condicionantes o factores de determinación unívoca, sin abolir la responsabilidad individual, y, de manera análoga, afirmar responsabilidad sin negar los condicionantes o factores de determinación.
Si el cuerpo de decisores no es capaz de trabajar bajo un marco que incorpore una síntesis de la acción humana individual y la acción colectiva sujeta a un estructuralismo, se adivina entonces imposible operar de otra manera que la inducida por el sometimiento a un equilibrio oscilante entre extremos.
El juicio moral podría, quizá, únicamente surgir en escenarios de información asimétrica; el conocimiento completo y la identificación de un despliegue de cadenas causales reducirían el juicio de lo contingente a la contemplación de la inevitabilidad misma. Este marco inhabilita la capacidad de ejecución de los decisores, siendo entonces necesario superarlo para continuar operando de manera efectiva conforme a alguna regla de optimización.
¿Qué nos queda en cuanto a la articulación social, si el conocimiento causal completo disuelve lo aplicable en el mundo de las categorías que se corresponden con el juicio moral?
La acción se ejecuta hacia algo. Es la concreción en el plano de lo existente, es decir, en el espacio de lo necesario, de la voluntad y el deseo orientados hacia un objetivo de transformación. No puede haber voluntad ni deseo de transformación de aquello cuya carta de naturaleza en el ámbito de lo no contingente se percibe como irrevocable.
La acción quizá requiera entonces, ante todo, de desconocimiento. Esto es ciertamente inquietante, mas no por ello esta idea merecedora de censura y exclusión, mas bien de análisis y exploración de sus últimas consecuencias. Si el desconocimiento no puede ser voluntario, quizá la única vía alternativa restante sea la manifestación de la voluntad en su misma esencia primigenia: la voluntad de ser. Mas, entonces, ¿acaso la lucidez completa paraliza, y solo queda una voluntad trágica de afirmación?.
En ese ejercicio de seguir siendo, quizá no sea posible salvar todo lo que creímos digno. Y, si no queda claro qué no se puede salvar, esa ambigüedad se manifiesta como peligrosa. Es entonces cuando el fenómeno de la tragedia humana toma una forma concreta, específica. Adelantarnos a estas, nuestras limitaciones, sería en realidad nuestro deseo de trascendencia.
En el fondo de muchos de los problemas de organización social radica nuestra incapacidad para superar de manera prudente las narrativas que delimitan el dominio del pensamiento que nos es accesible. Abordar las cuestiones humanas como planificaciones inducidas por la aplicación de técnicas de investigación operativa puede tener un éxito limitado. Me pregunto si los medios que estamos en disposición de emplear están a la altura de nuestros fines.