Hace 48 años tuvo lugar la primera manifestación del Día del Orgullo en Madrid, un momento histórico que hemos podido revivir gracias a unas imágenes inéditas de Iván Zulueta.
Con este importante documento cierra temporada 'La Semana' con @PepaBueno.
El problema no es insultar al presidente del Gobierno, que puede ser muy legítimo.
El problema es corear consignas creadas y difundidas por la extrema derecha en celebraciones y verbenas, frivolizándolas y transmitiendo que el fascismo es algo festivo y divertido.
¿Se entiende?
Curioso cómo cada año, cuando llega el #mado2026 el Ayuntamiento de Madrid (@MADRID) siente una necesidad patológica de convertirse en protagonista de la polémica.
Nunca falla, en vez de acompañar las reivindicaciones LGTBI+, intenta vaciarlas de contenido, convertirlas en una postal amable y a veces hasta insultante, una fiesta sin memoria y una ciudad sin quienes la hicieron posible.
El #orgullo no necesita que lo domestiquen, necesita que lo respeten.
Por qué un trabajador normal tiene q coger un metro sin aire acondicionado y abarrotado de gente haciendo 40°C fuera para ir y volver de su trabajo mientras el político de turno va en su coche oficial bien fresquito. Por qué el político se merece más q el resto? Q me lo expliquen
y las parejas de geis humildes también se pueden ir a vivir al centro o vuestra puta plataforma de mierda basada en la especulación rápida para ricos y guiris no les va a dejar? ☺️🏳️🌈🏳️⚧️❤️ puto pinkwashing de mierda
Que la extrema derecha esté ganando terreno en Latinoamérica es el mejor ejemplo de lo peligrosa que puede ser la desinformación. Millones de personas votan a quienes prometen salvar sus países mientras impulsan políticas que los harán más injustos, más desiguales y menos libres.
La proliferación de pisos turísticos y la turistificación masiva están expulsando a los vecinos de sus barrios, disparando el precio de la vivienda y borrando poco a poco la identidad de nuestras ciudades.
🎨 Dibujado para @diario_red_
📺 Curiosidades de series:
SMILEY (@NetflixES) tiene ambientación navideña, pero Àlex, el personaje de Carlos Cuevas, vive en una realidad paralela en la que siempre es verano
Esto se debe a que no quedó presupuesto para completar las mangas de su vestuario