¿Leyeron la reflexión del equipo del @ChiguireBipolar sobre los terremotos y la indefensión en Venezuela? https://t.co/QX5E6JmhuG
Voy a ir colgando las láminas que compartieron en otras redes.
#GraciasQueridos 🫂
Dios mío, ten piedad de los niños que están solos en este momento, no permitas que caigan en manos equivocadas y perversas.
Protégelos a todos, mi Dios.
No son pérdidas materiales.
Es la vida perdida.
Es quedar a la deriva.
Hoy son los muertos, mañana es el hambre, son los damnificados, es el dolor, es la pobreza.
En cualquier país del mundo, aún pese a las mayores tragedias, eventualmente la iniciativa privada sana.
El venezolano no tiene seguros, no tiene ahorros, no tiene créditos. Quien pierde su casa, pierde su vida entera. Su patrimonio, sus recuerdos y su hogar.
Llamar “fascista” a quien piensa distinto es una trampa.
El fascismo no es una opinión: es un método de poder.
Fascismo es:
Censura y persecución del disenso
Uso del Estado para silenciar, castigar y controlar
Una ideología que se impone como verdad oficial
Medios públicos al servicio del régimen
Ataques a la libertad religiosa y de conciencia
Con esta definición, los verdaderos fachos hoy son los comunistas y los socialistas autoritarios:
el régimen chavista de Maduro en Venezuela, Cuba, Nicaragua…
y ahora, en México, Morena.
Curiosamente, ellos llaman “fachos” a quienes defendemos la vida, la familia y la libertad.
El mundo al revés.
Compatriotas: defender la vida, la familia y la libertad de expresión no es fascismo.
Fascismo es censurar, justo lo que la 4T me acaba de hacer.
#MéxicoSinCensura
#FueraLosFachosMorenistas
Ni Trump ni Melania son los Reyes Católicos, ni Maduro es Moctezuma, pero la soberanía no es un derecho absoluto.
Así nomás, como se lee: ni la soberanía, ni la propiedad privada, ni siquiera el derecho a la vida son, per se, derechos absolutos (por eso, en caso de catástrofe, los bienes se vuelven comunes o se puede matar en guerra justa o en legítima defensa).
Y por eso, una soberanía puede perderse, como la patria potestad en un mal padre.
La soberanía es instrumental, no absoluta, pues existe para servir al orden justo, no para impedirlo. De lo contrario, se vuelve todo anarquía y, por ende, tiranía, porque Santo Tomás enseña que la comunidad política existe para garantizar el orden y la paz (De Regno, I, 1).
El fin del gobierno es la paz y la unidad ordenada, el bien común.
Cuando ese fin desaparece: la ausencia de autoridad eficaz hace que el cuerpo político quede moralmente enfermo y la soberanía se convierta en relativa.
Muchos están dogmatizando hoy sobre lo opinable, olvidando los principios (que no son los de la ONU), sino los del derecho natural más fundamental analizado por Santo Tomás y la Escuela de Salamanca.
Esto no es Matemática, por lo que no hay certezas de ese tipo, sino sólo posibles o probables (técnicamente, opiniones, por lo inconcluso del caso).
Es análogo (a-ná-lo-go, que no igual) al tema de la conquista de América. Repito: análogo (en algo igual, en algo distinto).
Porque si no, ¿qué derecho tenía España en invadir América?
Más allá de las Bulas Alejandrinas y la donación papal, la Escuela de Salamanca, con Francisco de Vitoria a la cabeza (¡justamente, el padre del derecho internacional público!), decidió que había cierto derecho natural por parte de España a la conquista, aún cuando los soberanos caníbales y demoníacos no lo quisiesen.
Me dirán: "¡Es que ni Trump ni Melania son los Reyes Católicos, ni Maduro es Moctezuma!"
Y es verdad: pero las acciones se analizan a la luz de los principios y no a partir de las personas que las llevan a cabo.
A nivel de principios (de prin-ci-pios y no de petrodólares, ni de sionismos, ni de doctrinas Monroe$), podrían analizarse ("podrían pensarse", pues no es dogma, repito) los hechos a partir de lo que la Escuela de Salamanca planteó en el siglo XVI sobre los "Justos títulos" que tenía España para invadir América:
Y España, según Vitoria, tenía derecho a invadir América, entre otras cosas por:
1. La sociedad y comunicación natural de los bienes “Los españoles tienen derecho a recorrer los territorios de los Indios y a permanecer allí, mientras no causen daños a los bárbaros, y estos no pueden prohibírselo”.
2. Por la tiranía de los gobernantes
Los españoles pueden intervenir en favor del pueblo local “ante el daño de los inocentes, como cuando se ordena el sacrificio de hombres o la matanza de hombres libres de culpa con el fin de devorarlos”.
3. La verdadera y libre elección de los ciudadanos
“Si los bárbaros mismos, comprendiendo la prudente administración de los españoles, libremente quisieran –tanto los príncipes como los súbditos– tener y recibir como soberano al rey de España, este podría ser y sería título legítimo y aun de derecho natural”.
4. La razón de aliados y amigos que permite una invasión
“A veces los mismos bárbaros guerrean entre sí legítimamente, y la parte que padeció injusticia y tiene derecho a declarar la guerra, puede llamar en su auxilio a los españoles y repartir con ellos el botín de la victoria”.
El tema fue tratado en mi libro Que no te la cuenten 1. La falsificación de la historia, cap VII.
Todo esto, salvo mejor opinión y sin ánimo de excomunión 😇
Recemos entonces, como pidió el Papa León XIV, por la paz en Venezuela, porque "el bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración... garantizando la soberanía del país", soberanía que recuperará una vez que los tiranos caigan definitivamente, con ayuda de afuera o sin ella.
P. Javier Olivera Ravasi
Durante mucho tiempo me pregunté si esos discursos tan alejados de la realidad eran pura actuación o si realmente se los creía.
El “good night, happy new year” en ese contexto me terminó de cerrar algo: años rodeado de aplaudidores desdibujan la frontera entre la realidad y el propio discurso.
No es que no vea lo que pasa. Es que lo reinterpreta para evitar la caída de su yo.
Ahí entran las defensas narcisistas, con rasgos paranoides.
La captura no se vive como caída, sino como confirmación de poder:
“Si el enemigo más grande vino por mí, es porque soy importante, especial, temido”.
La humillación se transforma en grandeza simbólica.
Así el yo inflado no cae: se refuerza incluso en la derrota.
Cuando alguien así gobierna, esa megalomanía no se sostiene sola.
En este caso el precio lo pagó un país entero, obligado a sostener una fantasía de poder a cualquier costo.
Él mismo lo dijo alguna vez: lo que no lograra con votos, lo haría mediante las armas.
🇮🇷 | URGENTE — Las mujeres iraníes se quitan los velos en pleno centro de Teherán, rebelándose ante la policía de la moral islámica.
Estamos viviendo en Irán quizás la mayor revolución femenina del siglo XXI y no hay ni un medio cubriendo esto.
La presidente de Italia, Giorgia Meloni, felicita la Navidad y vuelve a defender el nacimiento de Jesús: “El belén no impone nada, cuenta una historia, guarda valores; estén orgullosos de su identidad”.
“Una nación que conoce sus raíces es una nación que no teme la confrontación ni el futuro”
La palabra "Navidad" incomoda. Usémosla entonces...
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En los años previos a la guerra civil española, se cuenta que el gobierno republicano había mandado prohibir el saludo del “Adiós”, tan típico en España cuando uno quiere despedirse de alguien.
Porque “a-dios” significa eso, “hasta que nos veamos en Dios”. Pero el comunismo, como es un sistema intrínsecamente perverso y ateo, no quería siquiera oír la palabra de nuestro Creador y Señor.
Porque como Lenin decía, “las palabras son balas” y son balas al servicio de la revolución cultural.
Es por ello que en los tiempos modernos, los “progres” han querido cambiar muchas palabras.
- Aborto: interrupción voluntaria del embarazo
- Suicidio asistido de ancianos: eutanasia
- Sodomía: relaciones con el mismo sexo
- Adoctrinamiento ideológico: educación inclusiva
Etcétera.
Pero no sólo en el ámbito de la vida natural sucede esto, sino incluso en el ámbito sobrenatural; porque la Revolución, con “R” mayúscula, es universal y no deja espacio por tocar, y uno de ellos es el religioso, cosa que no es nuevo.
Durante la sangrienta y terrible Revolución Francesa, esa masacre que Francia sufrió en 1789 y los años posteriores, la República quiso incluso cambiar los días y los meses del año, para que ni siquiera las palabras del Antiguo Régimen se pudieran recordar.
Cambiaron los meses: el mes de Termidor, de Brumario, etc., y hasta cambiaron los días de la semana, haciendo semanas de diez días, para que la gente olvidase incluso el día domingo (Dies Domini), dedicado al Señor…
Durante las últimas décadas sucede algo también con nuestra Navidad, donde muchos ni saben ya lo que se celebra, colocando a Santa Claus y al Grinch como los protagonistas de este día y diciendo “happy holidays” para no “ofender” a nadie que no sea cristiano…
Ahora bien; ¿qué debemos hacer nosotros entonces? ¿una revolución contraria a esta revolución cultural? Pues no. Tenemos que intentar, justamente, hacer lo contrario a lo que hace la Revolución.
¿Y cómo hacerlo? Pues bien, en inglés existe esta palabra hermosa que no es pagana, que no es protestante, que no es mundana y es la palabra “Christmas”, es decir, la Misa de Cristo, esta Misa, donde los católicos renovamos incruentamente el Sacrificio de Cristo en la Cruz, el misterio de nuestra redención.
Por eso, durante estos días, a todos los paganos, a los ateos, a los judíos, a los budistas que nos encontremos, podemos hablarles de Cristo simplemente, saludándolos con un “Merry Christmas” (Feliz Navidad), aunque no les guste, aunque no les caiga bien, aunque parezca políticamente incorrecto.
Y, si no les gusta, podemos decirles: “Feliz Navidad de Nuestro Señor Jesucristo, el Hijo de Dios verdadero, el único que puede salvar tu alma y al que espero que conozcas algún día”…
Porque hoy ha nacido el Príncipe de la Paz, el Emmanuel, el Dios con nosotros, y por eso podemos hacer hoy también propósitos firmes de llevar adelante un catolicismo militante y no “vegetante”; un catolicismo gozoso y abiertamente misionero para que, con nuestra palabra y nuestro ejemplo, los hombres de buena voluntad, puedan conocer la salvación de Dios que nos ha llegado y que ha venido para que tengamos vida, y vida en abundancia.
Pidamos en esta Santa Navidad que Dios nos regala una vez más, que podamos defender y proclamar a Jesucristo, Nuestro Señor y Redentor, oportuna e importunamente.
Feliz Navidad para todos.
P. Javier Olivera Ravasi, SE
San Francisco, USA, 24 de Diciembre de 2025
Si la Iglesia Católica fuera falsa, el protestantismo lo sería aún más: porque nació de ella, como rama cortada de la Vid.
Pero si la Iglesia Católica es verdadera -y lo es-, entonces el protestantismo es falso, porque niega lo que Cristo instituyó.
(1 Tim 3,15).