Si en latinoamérica no tuvieramos tanto complejo de inferioridad frente a gringos y europeos, podríamos reconocer que Juan Gabriel es un artista de calidad suprema. A la altura de Freddy Mercury en el manejo del público, las letras de las canciones, la música, calidad vocal, etc.
Por más que hoy algunos odien Superman, jamás me convencerán de que fue una mala película.
Fue uno de los puntos más altos de DC en el cine y un recordatorio de lo que esta franquicia puede llegar a ser.