Tan cortita que es la vida, y a veces nos complicamos tanto con cosas que no valen la pena. Nos preocupamos por lo que no podemos cambiar, dejamos para después lo que nos hace felices y nos olvidamos de disfrutar lo que realmente importa. Y un día te das cuenta de que el tiempo sí pasa rápido. Que al final, casi nunca recuerdas las preocupaciones, sino los momentos sencillos, las risas sin razón, las personas que quieres y esa sensación de paz. A veces creo que vivir también es aprender a complicarnos un poquito menos y sentir un poquito más.
Ser consentido por tus padres siendo adulto es una bendición.
No se trata de apoyo financiero, es la forma en que todavía se preocupan por ti, asegurándose de que hayas comido, preguntando si llegaste bien a casa o dándote consejos incluso cuando crees que no los necesitas ❤️🩹
Mientras más feliz me hace, más feliz lo hago yo a él. Solo los hombres que son inteligentes entienden que cómo se comporta tu novia contigo es un reflejo de cómo la tratas a ella