Doy gracias a Dios y a todos los que me han acogido y que, de mil maneras, han colaborado en la preparación y la realización de los distintos momentos en Madrid, Barcelona, Montserrat y en las Islas Canarias. Regreso a Roma conmovido por el gran afecto con el que me han recibido, y reconfortado por los testimonios de fe y de amor a la Iglesia, expresiones del gran corazón católico de España.
SE ACABA LA SEMANA DE LOS MUÑECOS DE MADERA
Esta semana hemos asistido a un prodigio intelectual digno de estudio: miles de personas descubriendo que las imágenes de Semana Santa son, atención, “muñecos de madera”. Un hallazgo comparable a afirmar que la Capilla Sixtina es “un techo pintado” o que Velázquez se dedicaba a “dar brochazos”.
El problema no es la ignorancia. La ignorancia, al menos, puede corregirse. El problema es la intención disfrazada de ocurrencia brillante. Porque reducir siglos de arte, tradición e identidad a su materia prima no es describir: es vaciar.
Pero es un mecanismo muy eficaz. Si algo no te gusta, no lo discutes, no lo estudias, no lo entiendes. Lo ridiculizas. Lo conviertes en caricatura. Y, una vez convertido en caricatura, ya no merece respeto. Ni defensa.
Mientras tanto, quienes repiten lo de “muñecos de madera” creen estar demostrando una superioridad intelectual que, en realidad, consiste en no haber comprendido absolutamente nada. Porque no están describiendo la realidad, están simplificándola hasta hacerla irreconocible.
Curiosamente, este ejercicio de reducción nunca se aplica a otros ámbitos. Nadie llama “estructura de hormigón” a un museo, ni “pantalla iluminada” a una obra digital contemporánea. Solo ocurre con aquello que conecta con tradición, con historia, con identidad.
Casualidad.
Al final, no es una cuestión acerca de religión. Es algo mucho más incómodo: hay símbolos que recuerdan que existía algo antes de este presente vacío. Y eso, para algunos, es insoportable.
Por eso no lo atacan. Lo llaman “muñeco”. Y esperan que, a base de repetirlo, termine siéndolo.
Y aquí es donde la broma deja de ser broma. Porque lo de los “muñecos de madera” no es solo una ocurrencia desafortunada: encaja perfectamente en la lógica de la Agenda 2030 y su ideología.
Una agenda que no se presenta como ideológica —porque eso sería demasiado evidente—, sino como técnica, inevitable, casi moral. Pero que, en la práctica, necesita algo muy concreto: individuos desligados de sus raíces, de sus símbolos y de cualquier estructura cultural que no sea rediseñable. Porque lo permanente no se puede gobernar fácilmente.
Las tradiciones, como la Semana Santa, son un problema en ese esquema. No dependen de algoritmos, no responden a tendencias globales, no se adaptan a narrativas cambiantes. Son, en esencia, resistencia cultural.
Así que no se atacan de frente. Sería demasiado burdo. Se aplica algo mucho más eficaz: la ridiculización progresiva. Hoy son “muñecos de madera”. Mañana, una molestia urbana. Pasado, algo prescindible.
Y, cuando ya nadie las defiende, se sustituyen. Por nuevos rituales, nuevos valores, nuevas causas perfectamente alineadas con un marco global homogéneo.
La ironía es exquisita: se acusa a la tradición de imponer, mientras se normaliza una ideología —la de la Agenda 2030— que redefine qué debe pensarse, qué debe celebrarse y qué debe desaparecer.
Pero tranquilo. No es imposición. Es progreso. Simplemente, un progreso que casualmente exige que olvides quién eres, de dónde vienes… y por qué algo significaba algo.
Y una vez lo olvidas, ya no hay nada que proteger. Ni siquiera “muñecos de madera”.
España 🇪🇸 defiende su cristiandad durante la Semana Santa y es simplemente mágico.
España no se rinde y defiende su cultura, recordando que es cristiana y no musulmana.
La Semana Santa de España es uno de los fenómenos culturales más importantes e impactantes que nadie, español o extranjero, creyente católico o no, puede vivir en nuestra Patria. Solemnidad, austeridad en algunos casos, recogimiento, expiación, multitudes conectadas con algo que sienten que les desborda, todo ello genera una emocionalidad desbordante que atrapa y que quienes más la sienten desean repetir. Las tres fotos que veis aquí corresponden a la procesión nocturna del lunes en la ciudad de Zamora, Castilla y León, en el noroeste español. Ciudad, por cierto, con un alcalde comunista desde hace años. Nunca jamás vayamos contra la fe del pueblo.
Me la voy a tirar. No soy católico, no soy cofrade, me la pela bastante las dos cosas he de decir. Pero hay algo que tengo claro, renegar de la tradición católica es renegar de nuestra cultura. Y aunque España sea aconfesional, sus tradiciones e historia no lo son.
Dicen que España es laica… pero llega la Semana Santa y se llenan las calles, suenan los tambores y el país entero se emociona.
Es cultura, historia y es parte de lo que somos. En un país libre, cada uno elige cómo vivirla.
Pero borrar lo que somos nunca ha sido una opción. ✝️
🔴 ¡BRUTAL CORRECTIVO A FORTES!
Resumen de la entrevista donde el mexicano Juan Miguel Zunzunegui defiende la verdad y la historia de España frente a los ataques de los comisarios políticos de la televisión pública antiespañola.
Una lección… histórica 👇🏻
Que no haya día en el que no denunciemos el genocidio islamista contra los cristianos en Nigeria.
Más de 7.000 cristianos asesinados en los últimos 220 días.
Ante el silencio del mundo, que nosotros los católicos no estemos callados.
El Padre Custodio Ballester es sacerdote de Barcelona.
Está acusado de delito de odio y le piden 3 años de cárcel por decir que “el Islam radical quiere destruir la civilización cristiana y arrasar Occidente”.
El juicio se celebrará el 1 de octubre.
Nuestro apoyo y cariño.
❤️🔥 @_ManuSanchez_: "OTRA VEZ me ha llamado, TRISTEMENTE la ATENCIÓN, el TRATAMIENTO de los MEDIOS NACIONALES con la RESTAURACIÓN de la MACARENA".
🤔 "¿El que sale SIN DIENTES siempre es el de AQUÍ?".
🤔 "La MADRUGÁ no la cubre TELECINCO, ¿pero esto SÍ? Se busca la CARICATURA".
Terroristas yihadistas arrasan aldeas cristianas en Camerún: asesinatos, iglesias incendiadas, niños secuestrados y saqueos.
La parroquia de San Juan Bautista ha quedado calcinada. El sacerdote y numerosos fieles lograron escapar a tiempo, evitando una masacre mayor.