No hay fracaso, excepto el de dejar de intentarlo. No hay derrota, excepto la que nos imponemos a nosotros mismos. No hay barrera insuperable, excepto nuestra debilidad en cuanto al proposito.
No necesitas más motivación, necesitas más claridad.
No necesitas más tiempo, necesitas más concentración.Tu mente es una supercomputadora.Tu atención es la RAM.Más programas y pestañas del navegador abiertos = rendimiento más lento.
Esto no es diferente de tu enfoque.
Empezar poco a poco, quizás eligiendo un principio al día para enfocarte en él, puede hacer que esta sabiduría filosófica se convierta en una herramienta práctica y transformadora en tu vida cotidiana
Sé consciente de tus pensamientos y emociones.
Asume responsabilidad por tu estado interno y tus acciones.
Utiliza tu voluntad para cambiar preventivamente estados mentales negativos por positivos (transmutación).
Acepta los ciclos naturales de la vida y tu energía, buscando mantener el equilibrio interior.
Piensa en las consecuencias de tus actos y sé proactivo en crear las causas de lo que deseas.
Equilibra la acción con la receptividad y la planificación.