Pipe Bueno es el claro ejemplo de todo lo que la derecha defiende, odian la marihuana pero desayunan perico, defienden la “familia tradicional” pero tienen 4 mozas, les encanta el estilo de vida de traquetos pero viven con la palabra Dios en la boca para juzgar a todo el mundo
Tenés que estar muy alienado pa’ mandar a callar a tus hermanos latinoamericanos que te recibieron cuando sufrías y que entendieron lo que has vivido, mientras celebrás que un gringo racista invada a tu país.
No es una influencer random.
Katie Miller fue directora de comunicaciones del vicepresidente de EE.UU. y es esposa de Stephen Miller, uno de los cerebros más duros del trumpismo.
Cuando ella postea “SOON” con Groenlandia pintada con la bandera estadounidense, no es un meme: es una señal política.
El imperialismo ya no se disfraza. Se anuncia
Los otros dizque: cállense y no le digan nada al pueblo venezolano.
Nunca hicieron nada contundente por arreglar su país, convirtieron su problema en un problema regional, invitaron a Trump a que se metiera a la región y ahora hay que callarse?
No, mi primo hermano.
El proyecto de Donald Trump es supremacista, en tanto, expansionista. Esta intervención tiene poco de «liberador» y sí mucho de colonizador. Entiéndanlo. Hoy más que nunca hay que ser unánimes y contundentes por la soberanía.
Sus amiguitos si son unas soberanas guevas, TIENEN CERO CONOCIMIENTO DE POLÍTICA, DE DERECHO INTERNACIONAL. Pero son muy irreverentes creyendo que estar en contra de violar la soberanía de un país nos hace defender a Maduro y apoyar un r��gimen. Aguevados hijueputas.
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.
Creo que absolutamente nadie siente empatía por Nicolás Maduro, pero jamás me harán apoyar los caprichos de Estados Unidos o Trump, y menos si eso implica la muerte de tantas personas.
Infantino le dio a Trump el 'Premio de la Paz'.
Desde entonces, Trump ha bombardeado Nigeria, Somalia, Venezuela y ha recibido con honores de héroe a Netanyahu, perpetrador del Genocidio Palestino.
Hay que ser muy claros: Boicot al Mundial de Estados Unidos #BoicotMundial2026
Muchas cosas son claras a estas alturas y necesitan ser repetidas cuantas veces sea necesario:
1. Venezuela estaba sometida a una dictadura opresiva y con pocas perspectivas de buscar una transición negociada.
2. Las intervenciones militares para remover este tipo de regímenes no están autorizadas por el derecho internacional y marcan un regreso nefasto a una forma de relacionamiento entre EEUU y América Latina en nada deseable.
3. De aquí en adelante es clave lo que se haga en materia de construcción de régimen y nuevo gobierno. Si no, todo el sufrimiento que esto provoque habrá sido en vano. Los precedentes de lo que han logrado este tipo de intervenciones, desafortunadamente, no son positivos.
Trump actuó sin autorización del Congreso y su acto fue ilegal a la luz del derecho internacional. Recuerden esto cuando Paloma hable de la importancia de la ley, las instituciones y la democracia. Por lo demás, a Trump le da exactamente igual que Maduro sea un tirano. El problema es que no fuera un tirano bajo su control.
LA RAZÓN POR LA QUE VENEZUELA ESTÁ BAJO ATAQUE
La exjefa del Comando Sur de Estados Unidos, general retirada Laura Richardson, acaba de decir la verdad en voz alta:
“El enfoque de Estados Unidos en América Latina no es la "democracia", sino el control del petróleo, el litio, el oro y los minerales de tierras raras. Venezuela, con las mayores reservas de petróleo y recursos estratégicos clave, es el principal objetivo.”