En Francia, el pan es cuestión de Estado. Entre 1790 y 2015, los panaderos de París debían avisar al ayuntamiento antes de cerrar por vacaciones, de modo que la mitad de las panaderías de la ciudad cerraban en julio y la otra mitad en agosto, para garantizar el suministro.
Un conocido me pregunta por sitios de Tarragona, el wats: Una ensaladilla curiosa: Al Padrí; un bar con personalidad: El Cortijo; para cocina local con buen pescado: El Barquet; algo de precio más ajustado: El Llagut; alta cocina cool: Cup Vell; algo informal Ca la Crista