No haber conseguido boleto para el Eras Tour: tema superado, pero sensible.
No poder ir al concierto de Humbe porque no quisieron cambiarme el día en el trabajo: tema hiper-super-mega sensible.
El único confort que me queda, son todas las canciones melancólicas de mi playlist que reproduzco cual mantra desde hace semanas.
En definitiva “maggots for brains” fue hecha para mí, porque no me quedan nada más que gusanos dentro de un cerebro que se pudre cada vez más.
Últimamente vivo muerto de sueño en el día, y a pesar de eso, llega la noche y me resulta imposible poder pegar un ojo. Sospecho que estoy pagando hasta los karmas de mis vidas pasadas, sino, no se explica.
Ayer en mi décimo ataque de llanto luego de que se me pasara el efecto del alcohol, no tuve mejor —peor— idea que verme Call me by your name, otra vez. Pues, adivinen quién acaba de amanecer con toda la cara hinchada... Buenos días, supongo.
Quiero hacerme bolita y llorar a más no poder. Llevo teniendo días tan, tan feos, que me es imposible recuperarme mentalmente de todo esto con facilidad.
Un día pienso que estoy mejor, y al siguiente el corazón me pesa el triple.