El verdadero problema no son los fondos privados, es el culto al Estado
Señor ministro, eso que usted insinúa puede verificarse fácilmente sin recurrir a preguntas retóricas malintencionadas.
Los resultados de los fondos privados de pensión son públicos, y cualquier colombiano puede consultarlos. La rentabilidad depende, lógicamente, del capital acumulado por cada afiliado y del tipo de fondo en el que haya decidido invertir sus ahorros.
Ahora bien, seamos serios. Su pregunta no busca información: busca manipular. Usted sabe que existe una competencia desleal entre los fondos privados y el régimen estatal de prima media.
Mientras los primeros aprovechan las virtudes del capitalismo y el libre mercado para generar rendimientos compuestos sobre el capital de sus afiliados, el segundo se sostiene sobre el nefasto principio de la “justicia social”, redistribuyendo los aportes de los trabajadores actuales entre los pensionados presentes, en montos muy superiores a lo que habrían obtenido con ahorro propio. En esencia, es un sistema piramidal legalizado por el Estado, sostenido por la promesa de que siempre habrá suficientes cotizantes para pagar las pensiones futuras.
Lo que usted defiende, señor ministro, es la dependencia del ciudadano frente al Estado: darle más poder al Leviatán burocrático, permitir que los políticos decidan cómo debemos vivir y disponer de nuestros recursos. Un modelo donde el individuo pierde su autonomía y se convierte en un simple engranaje de una máquina estatal sin límites.
Por el contrario, lo que usted desprecia es un sistema basado en la libertad y la responsabilidad individual, donde cada persona construye su futuro con base en su propio esfuerzo, y sus aportes son reinvertidos en la economía productiva.
Estos recursos no solo generan rendimientos para los ahorradores, sino que también dinamizan la inversión, financian proyectos públicos y privados, y fortalecen el tejido económico nacional.
En síntesis, tenemos dos modelos enfrentados:
Uno estatista e inmoral, que ya está siendo desmontado en buena parte de Europa, basado en la dependencia y en la promesa vacía del Estado proveedor.
Y otro liberal y justo, que recompensa el esfuerzo, fomenta la inversión y preserva la libertad individual.
Finalmente, ustedes llaman “injusticia” al hecho de que muchos compatriotas lleguen a la vejez con bajos ahorros en los fondos privados. Pero eso es una falacia del hombre de paja: el problema no son los fondos privados, sino los bajos ingresos y la informalidad laboral de un país pobre como el nuestro.
La solución nunca será eliminar la responsabilidad individual y reemplazarla por subsidios financiados con recursos que el Estado extrae coercitivamente a otros ciudadanos.
La solución es crear las condiciones para que más personas puedan ahorrar, invertir y prosperar con libertad, no destruir los incentivos que lo hacen posible.
La “tasa de usura” en Colombia tiene buenas intenciones, pero termina perjudicando precisamente a quienes busca proteger. La explicación es contraintuitiva. Prestar tiene riesgo de impago. Si una persona tiene poco historial crediticio, es más difícil evaluar ese riesgo. Cuando la tasa máxima permitida no alcanza para cubrirlo, el banco simplemente niega el préstamo.
El resultado para esa persona no es crédito más barato: es quedarse sin crédito. Y sin alternativas formales, termina en el “gota a gota”, pagando muchísimo más y exponiéndose a amenazas y violencia. El informe de ANIF y Colombia Fintech de 2025 cita que más del 65% de los adultos en Colombia no tenían crédito formal. Y estima tasas anuales promedio del “gota a gota” de alrededor del 382% para personas y del 666% para mipymes.
Esa es la paradoja: un límite diseñado para proteger al consumidor termina cerrándole la puerta del crédito formal y lo deja expuesto a préstamos mucho más caros.
¿Cual es la solución? Eliminar el tope de intereses Y aumentar la competencia, exigir transparencia en los costos y mantener una protección firme contra los abusos. Quitar el tope, por sí solo, no basta. Gracias a desarrollos tecnológicos, Colombia tiene una gran oportunidad para impulsar esa competencia:
• Bre-B puede facilitar que entidades digitales como Nu compitan con los grandes bancos sin necesitar una red de sucursales. Esto significa que pueden venir muchos mas competidores al sistema. Que gane el mejor!
• Los pagos digitales dejan un historial que, con autorización del cliente, ayude a evaluar a personas y negocios que antes eran invisibles para el crédito formal.
• El "Open Finance" permite que cada persona comparta su información con otras entidades para conseguir mejores ofertas.
¿Quién perdería con más alternativas formales? El “gota a gota”.
La “tasa de usura” no ha funcionado en ningún país del mundo, y tampoco ha funcionado en otras industrias donde el gobierno decide por decreto “el precio justo”. Desde las políticas de alquiler de apartamentos en Nueva York o Buenos Aires, que dejaron miles de personas fuera de sus apartamentos y, al mismo tiempo, miles de apartamentos vacíos, hasta la decisión de Venezuela hace décadas de fijar los precios de los alimentos en los supermercados, que dejó los estantes vacíos. A pesar de ser contraintuitivo, el libre mercado es muchísimo mejor para encontrar el precio adecuado de un producto que una política de gobierno.
Leyendo la columna dominical de @JoseA_Ocampo en El Tiempo me llevo una sorpresa.
En su terca defensa acérrima de la reforma pensional, reconoce que el ahorro se acabará y la pirámide de Colpensiones colapsará en “2067”.
Bonilla había dicho que en 2070. El CARF, 2063.
Como ninguno va a estar vivo en esa época, y como sus hijos no tendrán que depender de una pensión estatal, escribieron y defienden una reforma que hoy, en pleno 2026, saben que dejará sin pensión a mi generación.
En 2067 yo voy a tener 61 años. Estaré cercana a la edad de pensión.
Su reforma me obligará a cotizar todos los años de mi vida en una pirámide que destinará mi cotización para pagar las pensiones actuales, y que nunca la va a ahorrar ni invertir; y el día que llegue mi turno de tocar la puerta de Colpensiones a decirles que ya cumplí mis semanas y la edad, me van a decir “lo siento mucho, pero no tenemos plata para pagarle”.
Y así, exactamente igual, con cada uno de los jóvenes de mi generación y de las futuras generaciones.
Ocampo, Bonilla, y todos los “técnicos” defensores de este adefesio serán recordados como los enemigos de la justicia intergeneracional.
@ricarospina Reescrito: Un juzgado ordena a la guerrilla que secuestre menores, los tengan cautivos en sus campamentos y brinde información que haga saber a la fuerza publica que estos menores están retenidos a la fuerza en los campamentos.
Una cosa es que Petro haya escondido el gasto. Otra es hacer un presupuesto con base en ese gasto “sincerado”. El problema que nos trajo hasta aquí es que los gobiernos gastan mucho más allá de *lo que obtiene el Estado en ingresos. Por eso la urgencia de un presupuesto que se limite al nivel de los ingresos disponibles.
Con este gobierno tampoco fue, y era evidente cuando nombraron a todos los ministros, directores de entidades inútiles, etc. Sin reducción de burocracia no puede haber recorte real alguno. La rama ejecutiva sigue con 216 o más entidades cuando más de la mitad sobran.
Bien, si ese es el caso, 2 puntos:
1. Existen instrumentos legales para apelar las fotomultas una vez recibidas.
2. El problema que usted señala no es entonces la existencia de las cámaras sino ineficiencia del software que las controla y la gestión de reclamos. Lo cual mueve el eje del debate del punto original de su crítica.
No solo buscan proteger al peatón sino a todos los actores viales promoviendo el cumplimiento de la normativa establecida. Ojo con crear muñecos de paja para criticar una medida.
si hay algo que deberíamos criticar no es el instrumento que garantiza el cumplimiento de la norma sino la validez de la norma per se. A mi me parece absurdo que en carreteras y autopistas hayan limites de velocidad establecidos en 30Km/h.
No estoy de acuerdo. Las cámaras solo automatizan el cumplimiento de las normas de convivencia ciudadana existentes. Si existe rechazo hacia ellas, es porque la ciudadanía considera desproporcionadas o irrazonables las reglas impuestas. Por lo tanto, el debate central no debe ser la tecnología de fiscalización, sino la validez de las normas, como fijar límites de 30 km/h o 50 km/h en autopistas, en teoría diseñadas para mayor velocidad.
Hablando de cámaras y límites de velocidad Presidente @ABDELAESPRIELLA
Está es la entrada a Btá. Es ridículo q la velocidad máxima sea (en carril de la derecha) 30km/h. En muchas partes del mundo, autopistas tiene velocidad MÍNIMA.
Andar a 30km/h en una autopista es peligroso
Llegaron en 2022 a refundarlo todo. Decían que Colombia no había progresado nada y que ningún gobierno había logrado nada. Prometieron cambios y utopías.
Hoy se van entregando una distopia. Un Estado postrado después de 4 años de dogmatismo sectario, improvisación, pésima gestión y corrupción. Retrocesos en todo—seguridad, salud, minas y energia, inversión y crecimiento—y unos pocos logros insostenibles jalonados por gasto desbordado, remesas, y economías ilegales. Se van envueltos en escándalos de corrupción hasta el ultimo día y un presidente perdido en sus fantasías conspiranoicas.
Bien idos. Ahora a aprender de estos 4 años. No hay que ignorarlos ni olvidarlos.
El @CeDemocratico enfrenta una crisis ideológica que ya no puede ocultarse. Mientras unos dirigentes dicen ser de derecha, algunos de sus voceros más visibles insisten en presentarlo como un partido de centro. Entonces, ¿qué somos y a quién representamos?
Yo no ayudé a construir durante 15 años un partido de derecha para que ahora algunos se avergüencen de decirlo. La vida, la familia, la libertad, la seguridad, la propiedad privada, la iniciativa empresarial y un Estado austero y limitado no son una utilería de campaña. Son nuestras banderas.
La historia castiga la tibieza. En España, la ambigüedad del Partido Popular abrió espacio al socialismo y permitió el surgimiento de @vox_es. En Chile nació el Partido Republicano @PRChile; en Argentina, La Libertad Avanza @LLibertadAvanza. Cuando los partidos abandonan sus principios, los ciudadanos buscan a quienes tengan el valor de defenderlos.
Colombia también pagó el precio. Después de un @CeDemocratico que fue perdiendo claridad y carácter, llegó Gustavo Petro. Cuando la derecha duda, se esconde o adopta el lenguaje de la izquierda, la izquierda avanza.
No necesitamos parecernos a nuestros adversarios para derrotarlos. Necesitamos volver a representar, sin vergüenza y sin pedir permiso, a millones de colombianos de derecha. Los principios no se negocian ni se esconden: se defienden.
Por eso quiero trabajar en la construcción de una Nueva Derecha: sin complejos, sin tibiezas y con principios claros. Una derecha que no se excuse por existir, que no se esconda detrás de etiquetas cómodas y que represente con firmeza a millones de colombianos.
Más Mises, menos Marx; más Hayek, menos Keynes. Más ciudadanos libres y menos burócratas diciéndonos cómo vivir, qué pensar y qué hacer con el fruto de nuestro trabajo.
Defendemos un Estado austero, limitado y eficiente; impuestos bajos, simples y justos; menos regulaciones asfixiantes y más libertad para emprender, producir y prosperar. El dinero de los colombianos les pertenece a quienes trabajan para ganarlo, no a una burocracia insaciable que castiga el éxito y premia la dependencia.
Queremos igualdad ante la ley, sin privilegios ni excepciones. Educación de calidad, mérito, productividad, seguridad jurídica y libertad económica. La riqueza no se reparte antes de producirla y la pobreza no se derrota administrándola: se derrota creando oportunidades y ciudadanos libres.
Esta es la nueva derecha que quiero construir desde la Fundación Escuela de Libertad @FESLibertad. Una derecha que vuelva a levantar las banderas que otros dejaron caer. Los invito a construirla conmigo. El momento de defender nuestras ideas es ahora.
Lo que hay que leer. Un político tradicional, cacique, a quien Petro le puso a una persona de su UTL como gobernadora (E) de La Guajira, que se disfrazó de opositor mientras le votaba todo a Petro a cambio de ese tipo de favores, diciendo que representa a los "nunca" y dando cátedra.
Respeten a los colombianos. No somos tan tonto como los políticos creen. Aquí estaremos revisando cada contrato y cada cuota política.
Dr. Juan Camilo: que se quede sólo con el IVA, para que la tributación directa -renta y patrimonio- pase a las regiones.
El Gobierno Nacional sólo debe quedarse con funciones propias de su quehacer: la Seguridad y Defensa Nacional; las Relaciones Exteriores, la Justicia; y la Política Macroeconómica. Todo lo demás, se hace mejor desde los Departamentos y Municipios.
Desde Antioquia, persistiré en la causa de la autonomía fiscal de las regiones.
En esta oportunidad, con el concurso de los Diputados del país, vía acto legislativo.
El nuevo Congreso recibirá esta propuesta.
No existe el dinero público. El dinero que tiene el Estado es un dinero que sudaron los colombianos para pagar impuestos. Y por eso debe ser administrado con prudencia y rigor.