y un desenlace. El recuerdo mas bien cobra cuerpo en una forma alterada de la conciencia, es decir, una forma aparte desvinculada del control del pensamiento. Lo cual conlleva por otra parte una suerte de amnesia.
La amplitud del espanto en el momento del ataque crea un shock emotivo y ese "shock emotivo" dificulta la completa incorporación del acontecimiento. Este nuevo elemento por asimilar está desligado, carece de conexión inmediata con aquello que parece componer la trama
de nuestra vida, flota" El recuerdo del suceso no haya entonces sitio narrativo alguno donde alojarse. Se registra en el cerebro SIN VERBO. De manera incompleta y parcial.
En efecto, la memoria traumática no sigue una lógica narrativa clásica con un comienzo, un desarrollo
Los golpes a intervalos regulares, sirven para medir la resistencia de nuestros tejidos. Ponen a prueba nuestros nervios.
A ciertas personas les encanta ese instante de desplome del ser, ese momento en que el dolor acalla la voz.
El miedo innato que el mono siente ante una serpiente, requiere una exposición no precisamente frente a una serpiente. Si no con respecto a la expresión de miedo que la madre manifiesta ante una serpiente.