La noche se cernía sobre las calles de París, y Azelma se entremezclaba en las sombras en busca de alguna alma desorientada de la cual aprovecharse.
De aquel famoso café, que tanto frecuentaba su hermana, salió un joven que presumió una presa fácil.
Entre callejones, fue
@N0TDRUNK_T0DAY Ante el tambaleo, la pequeña Thenardier le sostuvo con un brazo, aprovechando para que el otro libre rebuscara en los bolsillos del estudiante, con la mala suerte de no encontrar más que un par de tristes monedas; “maldito borracho”, pensó para sí.
──── Estoy bien, no +