me encantó cuando leí a alguien decir que debería existir el opuesto del suicidio: una palabra para reconocer el momento en el que una persona decide, de forma abrupta, comenzar a vivir
queridos hermanos ecuatorianos, nosotros tampoco tenemos problema alguno con el pueblo de Ecuador. Lo que hizo su gobierno con la embajada mexicana sabemos que no lo comparten millones de ecuatorianos. La hermandad entre los pueblos no cambiará ni por esta afrenta ni por el partido de futbol.