El Parlamento Europeo confirma una lotería en la distribución de la vacuna contra la COVID-19, y algunos recibieron la dosis letal. En una impactante admisión que valida lo que millones sospechaban, el Parlamento Europeo confirmó que la distribución de la vacuna contra la COVID-19 fue un experimento calculado con vidas humanas. No todos recibieron la misma fórmula: algunos recibieron una dosis de ARNm de baja concentración, mientras que otros recibieron lo que los denunciantes denominan "la dosis letal": una cantidad letal diseñada para eliminar, no para proteger. Pero el engaño es aún más profundo: un procedimiento preocupante impide que tanto el público como los médicos estén plenamente informados. Existen dos conjuntos de datos adversos: uno que las compañías farmacéuticas mantienen oculto y otro cuidadosamente seleccionado para el consumo público. Quizás el más condenatorio: según Marcel de Graaff, eurodiputado del FVD, la EMA —el equivalente a Health Canada— sabía que las vacunas de ARNm no tratan ni detienen la transmisión de la COVID-19. Peor aún, ocultaron pruebas de que las personas vacunadas tenían MÁS probabilidades de contraer el virus. Esto no es solo un escándalo médico, es un crimen contra la humanidad.
A Chocobar por matar a un delincuente hicieron de su vida un infierno.
A los jueces que liberan delincuentes, les vamos a empezar a hacer de sus vidas un infierno.
TIRO POR LA CULATA
Aquí el modelo por el que las basuras inmundas con micrófono suspiran a diario y por el que trabajan de modo tan intensamente. Sigan haciéndole el juego a los corruptos de la alta política y sus amiguitos golpistas.
CIAO!
Esto que dice Jorge Macri es terrible. Desde que entró en vigencia la ley penal juvenil, la jueza De Marinis dejó libres a 26 menores. No le importan las víctimas, no le importa el futuro de esos menores, no le importa nada.
@ecologicosmza Che zurdo derrotado, muchos años antes de que tu gobierno hiciera mierda todo, no había subsidio de nada y se vivía igual, cerra el ano roto si podes o hacete una anoplastia.
Hay jueces que parecen vivir en un país distinto al de las víctimas. El delincuente entra armado, roba y amenaza; la víctima queda encerrada con miedo. Cuando la Justicia pierde de vista a la víctima, deja de cumplir una de sus funciones esenciales