Cuando le dije a mi mamá que me gustaban las chicas, ella justo estaba amasando pizzas.
De la nada me dio el coraje para contarle, se enojo tanto que se desquito con la masa, lloré y fue un proceso largo de aceptación pero al menos las pizzas le salieron riquísimas jajaja
Que loco pensar que hubo una vez donde los jóvenes se les daba una oportunidad y ahora todo es una gerontocracia global y si no tenes 7 años de experiencia no entrás.