Mañana termina este torneo.
Ha sido un placer muy particular acompañarlos en este, gracias por devolvernos la ilusión y por hacernos soñar de nuevo.
¿Y si sí? No lo sé, pero vamos junt8s.
Ser de Pumas es una convicción irrenunciable.
Van dos años de mucha resiliencia y enseñanzas puntuales.
Solo me queda agradecer por todo lo que he aprendido y el periodista en el que me estoy convirtiendo.
Esto apenas sigue siendo el principio…
Ya un año. Poco ha cambiado mi gusto, pero agradecido porque he aprendido mucho periodismo estando ahí.
Mi mejor amigo de la carrera me enseñó a chingarle y aguantar, porque eventualmente llegará.
Que vivan los deportes y ojalá pronto esté con ellos.