Tener pensamiento crítico no es criticar por criticar. Es un proceso de pensamiento que exige analizar, contrastar, formular hipótesis, sostener argumentos y llegar a conclusiones fundamentadas. Suena complejo porque lo es, si fuera sencillo, todo el mundo lo tendría.
Debemos resistir a la mercantilización de las necesidades humanas esenciales. El agua, los alimentos y la asistencia sanitaria no pueden estar subordinados a consideraciones de mercado o a intereses geopolíticos. El acceso a una alimentación adecuada es un derecho humano fundamental arraigado en la dignidad de cada persona. Responder a esta necesidad no solo sirve para aliviar el sufrimiento, sino también para afrontar las causas que subyacen a la inestabilidad geopolítica. De hecho, la seguridad alimentaria es un componente esencial de la seguridad global e integral. https://t.co/xj8YIAaaKi