Queridos creyentes, no temáis por el alma de Lalachús. Creo que si Dios puede perdonar que un cura le meta la polla hasta la garganta a un niño pequeño, lo de la estampita será coser y cantar.
Escucha al colega que se hace cortes,
Al que le dan brotes,
Porque a lo mejor se suicida el martes,
Y el día de mañana ya es tarde,
Solo podrás llorarle y llevarle flores.