Cuando me despedí lo que más escuché fue la queja de que desaparezco continuamente, y aunque a veces es inconsciente, sé que disfruto desvanecerme, pero también sé que es muy irresponsable como amiga, así que mi propósito es mantenerme a pesar de la distancia
Un día ese niño me llevo a correr porque estaba triste y se volvió uno de mis mejores amigos, siempre me escucha, me centra, me cuida y sobretodo me entiende. La vida no me va a alcanzar para agradecerle