La corporación del fútbol argentino está fracasando en hacer creer que la final Argentina-España en el Mundial XXIII de la FIFA tuvo un resultado propio y exclusivo del juego espontáneo en la cancha. Casi todos quienes no tienen que ver con el negocio del deporte ni ejercen periodismo y son inmunes a las amenazas o a la pérdida de contratos deportivos, ven que algo raro pasó y que Argentina jamás pudo haberse desempeñado como lo hizo el domingo. A su vez, ningún excéptico critica ni niega los méritos de España y centran todo en un asunto argentino en relación a los jerarcas del fútbol mundial o a acuerdos de cúpulas que pueden haber tergiversado de una u otra manera el resultado natural que se hubiera dado en la final. Es una lástima que Maradona haya muerto. Él, aún retirado, hubiese descripto a la perfección los trágicos momentos nacionales que estamos sufriendo.
@UlisesDavid__ Dijiste lo que pensaba pero de manera más sutil.
España no jugó un partido espectacular, y tiene que haber algo extrafutbolístico para que la selección más goleadora no meta un puto gol en 120 minutos.
Además de remontar un partido en 15 y ganarle a Inglaterra (más que España)
Los argentinos están perdiendo el tiempo explicándole al mundo que no son racistas.
El mismo tiempo que perdimos judíos, explicándole al mundo que no somos genocidas.
Hay una verdad incómoda: ninguna cantidad de evidencia va a convencer a un idiota.
Porque el problema nunca fue la falta de pruebas. Ellos ya decidieron quiénes somos. No para entendernos, sino para odiarnos con menos culpa.