Un estado de histeria total, irracional e increíblemente interesada se ha apoderado de buena parte de los medios de comunicación españoles desde hace ya casi un mes. No pasa prácticamente una hora sin que la prensa española eche más leña al fuego y aporte nuevas «pruebas» imaginarias que supuestamente demostrarían la voluntad de Marruecos no solo de «invadir» Ceuta y Melilla y organizar una marcha similar a la Marcha Verde, sino incluso de invadir el territorio español peninsular.
La histeria y la falta de sensatez de buena parte de los medios de comunicación españoles han llegado a tal grado de irracionalidad que uno empieza a preguntarse si quienes alimentan este discurso viven en nuestro mundo o en una realidad imaginaria y alternativa.
Y asistimos a toda esta histeria mientras el Gobierno marroquí ha mantenido, en líneas generales, el silencio y no ha hecho ninguna declaración directa en la que haya anunciado su intención de reabrir el dossier de Ceuta y Melilla. Cabe imaginar qué ocurriría si Marruecos hubiera entrado realmente en una escalada verbal con el Gobierno español, algo que, por otra parte, no puede ocurrir en las circunstancias actuales, puesto que no existe ninguna crisis bilateral entre ambos países.
Pero no hay que llamarse a engaño. Esta histeria no se debe únicamente a los acontecimientos de Ceuta ni a ninguna supuesta reactivación de las reivindicaciones territoriales de Marruecos sobre Ceuta y Melilla. Se debe, más bien, al cambio de paradigma que se está produciendo en las relaciones entre ambos países.
Muchos españoles, acostumbrados desde mediados del siglo XIX a una relación profundamente asimétrica en la que España podía imponer buena parte de sus decisiones y condiciones a Marruecos, no acaban de entender que esa época pertenece al pasado.
Aunque la economía española siga siendo considerablemente más fuerte que la marroquí, España ya no dispone de los mismos resortes para doblegar a Marruecos, condicionar su política exterior o impedirle defender sus propios intereses estratégicos. Marruecos, por su parte, se siente hoy mucho más capaz de plantar cara a España cuando considera que sus intereses fundamentales están en juego y de exigir que estos sean respetados.
Muchos españoles tampoco parecen haber asumido que, pese a los importantes problemas sociales y económicos que todavía padece el país, el Marruecos de hoy no es el mismo de hace tres décadas, del mismo modo que el Marruecos de dentro de diez años probablemente será muy diferente del actual.
De ahí que prácticamente cualquier información sobre los avances económicos del país, su tasa de crecimiento, la modernización de sus Fuerzas Armadas o la diversificación de sus alianzas y partenariados internacionales tienda a interpretarse en determinados círculos españoles en clave de amenaza: una amenaza para los intereses de España y, sobre todo, para un equilibrio de fuerzas en el Mediterráneo que durante mucho tiempo se dio por inmutable.
Esto requiere una corrección, @rtvenoticias.
El ministro no hizo un llamamiento actual a la “movilización” para liberar Ceuta y Melilla. Se refería a una obra escrita por ulemas marroquíes de Ceuta y explicó que fue utilizada históricamente por los nacionalistas marroquíes durante la lucha contra el colonialismo.
Convertir una referencia histórica en una llamada política actual altera el sentido de sus palabras. Una cosa es informar sobre la posición histórica de Marruecos; otra, atribuir al ministro un llamamiento que no formuló.
¿Quién es Taleb Alisalem? El «experto» en Marruecos de la prensa española
@TalebSahara Alisalem, el traductor que nunca ha publicado ningún trabajo académico sobre las relaciones con Marruecos, al que los medios de comunicación presentan como un «experto» en este tema, ni siquiera es originario de Oued Eddahab y Saguia el Hamra, es decir, del Sáhara Occidental, como lo llaman en España. Aunque su familia está registrada en el censo que España llevó a cabo en 1974, su familia no es originaria del Sáhara propiamente dicho, sino de Tan-Tan.
Antes de que el Sáhara se convirtiera en el eje de una confrontación geopolítica entre Marruecos y España y, luego, a partir de 1966, en el eje de una confrontación entre Marruecos, por una parte, y Argelia y España, por otra, los saharauis de todas las partes del Sáhara - no solamente de lo que se denomina Sáhara Occidental, sino también de Tan-Tan, Tarfaya, Guelmim e Ifni, así como de las regiones que actualmente están bajo soberanía argelina- podían entrar y salir del Sáhara sin problemas.
El Sáhara, en su conjunto, era un espacio común en el que los habitantes del desierto podían desplazarse por razones de trashumancia, en busca de agua y zonas de pastoreo. Pero cuando el conflicto entre Marruecos y España alcanzó su punto álgido a mediados de 1975, España ya había llevado a cabo un censo en el que figuraban tambivn saharauis que no procedían ni de Saguia el Hamra ni de El Aaiún.
El padre de Taleb Alisalem es uno de ellos. Su padre se llamaba Ali Salem Abidin y, antes del conflicto, era de la zona de Tan-Tan y formaba parte de la comunidad marroquí residente en Francia. Pertenecía a la tribu Ait Lahsen, una de las tribus de la confederación Tekna registradas en el censo español.
Uno puede preguntarse por qué un saharaui decidió emigrar a Francia, como la mayoría de los marroquíes de entonces, y no España, puesto que este territorio estaba bajo dominio español y el español era la lengua dominante allí.
La respuesta es sencilla. Antes del conflicto no existía una comunidad saharaui en Francia, porque los habitantes del Sáhara eran considerados nominalmente españoles, mientras que los habitantes de Uad Nun no gozaban de esa condición y, por ello, emigraban a Francia.
El padre de Taleb Alisalem se incorporó al Frente Polisario desde París e inmediatamente fue trasladado a la prisión de Errachid, acusado de ser un espía marroquí que había llegado con el propósito de sabotear los campamentos.
Tras la apertura que se produjo en los campamentos a finales de los años ochenta, fue puesto en libertad y regresó a Marruecos.
Tan-Tan y Tarfaya, que no forman parte del Sáhara propiamente dicho que ha estado en el centro del diferendo con España, estuvieron bajo dominio colonial español, y muchos de sus habitantes fueron inscritos en el censo español porque se encontraban bajo administración española. Por ello, entre las tribus Tekna encontramos a los Izarguien , habitantes de Tarfaya, y a los Ait Lahsen, habitantes de Tan-Tan, registrados en el censo español.
Las medidas anunciadas hoy por el Gobierno español son hechos.
La expresión «agresión marroquí» es, en cambio, su interpretación.
Carlos Cuerpo ha hablado de crisis migratoria, coordinación institucional, seguridad, retornos y recuperación económica de Ceuta.
Si el Gobierno de España ha calificado oficialmente estos acontecimientos como una «agresión marroquí», agradecería la referencia exacta: declaración, comunicado o resolución.
Si no existe, conviene separar una vez más:
lo que dice el Gobierno
de lo que ustedes quieren que diga.
Para ser traductor en un hospital de Madrid, haces muy bien el trabajo de propaganda contra Marruecos en beneficio de Argelia y de sus aliados en España. Pero, más allá de mentir, proferir falsedades, contraverdades y divagaciones deshonestas, no aportas nada que pueda enriquecer el debate o contribuir a un análisis cabal y honesto de los problemas de fondo. Un papagayo sigue siendo un papagayo por muchas personas que aplaudan sus sandeces.
Como no tenías argumentos sólidos para refutar lo que estaba diciendo, basándose en datos que cualquier conocedor honesto de las relaciones entre Marruecos y España conoce, has recurrido a la técnica de interrumpirla e impedir que terminara de exponer sus argumentos. Adoptaste la misma táctica conmigo hace un par de años en un programa de France 24.
Es la táctica de quien no sabe nada más allá de su propaganda y de sus argumentarios prefabricados. En cuanto a la señora Beatriz, ella no es una usurpadora ni una propagandista desprovista de cualquier rigor profesional. Es una universitaria reconocida por su experiencia y conocimiento de las relaciones entre Marruecos y España. Sin la existencia de las redes sociales, que otorgan una notoriedad ficticia a personas de tu calaña, ni en tus sueños podrías compartir mesa con personas como la señora Beatriz. @Bmesacope@Lahcenhaddad
Hablar de un territorio africano bajo soberanía de un Estado europeo no puede separarse de la historia poscolonial del continente.
Durante siglos hubo territorios africanos británicos, franceses, belgas, alemanes, portugueses o españoles. La descolonización consistió precisamente en cuestionar esa geografía política.
Por eso la frase de Pérez Royo es importante: “la población sí, pero el territorio, no”.
No cuestiona la identidad de quienes viven allí. Obliga a plantear otra pregunta: ¿cómo se interpreta, en el siglo XXI y desde una perspectiva poscolonial, la permanencia de soberanía europea sobre territorio africano?
Un recordatorio histórico particularmente importante: cuando la soberanía española sobre Canarias fue cuestionada por un movimiento separatista apoyado por Argelia, Marruecos no optó por la ambigüedad. Apoyó a España y su soberanía sobre el archipiélago.
Conviene recordarlo hoy, porque demuestra hasta qué punto resulta artificial presentar a Marruecos como portador de un proyecto expansionista que incluiría Canarias. La historia real suele ser bastante más compleja que los relatos construidos sobre la amenaza marroquí.
Gracias, Hasnae. Ahí está una de las cuestiones centrales: mientras el conflicto siga siendo útil dentro de determinados cálculos estratégicos regionales, quienes pagan el precio son las poblaciones.
La prioridad debería ser precisamente la contraria: sacar a los saharauis de una lógica de bloqueo permanente y ofrecerles una perspectiva real de estabilidad, derechos, movilidad y desarrollo.
@Lahcenhaddad Resolver el problema va en contra de los intereses de Argelia. Los Sahraouis tienen hoy una oportunidad perfecta de formar parte del progreso en la región o seguir siendo rehenes de los intereses geoestratégicos de Argelia.
@Lahcenhaddad El odio y los prejuicios les nubla la mente. Muchos Españoles piensan que Tinduf está en Marruecos, que es quien mantiene la gente viviendo allí sin derechos. Intentas explicarles que Marruecos es el primero en denunciar lo que pasa en estos campamentos y nadie te cree.
@Lahcenhaddad Hemos tenido que llegar a este debate tan absurdo para legitimar la colonización de Ceuta: desde cuando existe Marruecos! Supuestos historiadores afirmando que Marruecos no ha existido hasta el año 1957. Entonces yo seré hija de Griegos o a saber!
SPAIN EXPLAINED 🇪🇸
¿Cuándo nació España?
¿En 1492, con la unificación y el final de la Reconquista?
¿En 1812, con la Constitución de Cádiz?
¿O en 1978, con la actual democracia constitucional?
La respuesta depende de qué entendamos por “España”:
monarquía, Estado, nación o democracia.
Una posición jurídicamente comprensible: no se puede autorizar el traslado de cadáveres no identificados sin identificación, coordinación y acuerdo entre las autoridades competentes.
Ante una tragedia de esta magnitud, la prioridad debe ser doble: identificar a las víctimas y garantizar a cada fallecido un trato digno, transparente y conforme a derecho.