Cuando las cosas vienen de Dios, no se tiene que forzar nada, todo encaja perfecto, todo llega a tiempo, las puertas correctas se abren, la persona idónea llega, porque Dios no se equivoca.
Yo no sé ustedes, pero yo me crié viendo a mis abuelos y personas mayores de 60 años y más pidiendo respeto y comportándose de la edad q tenían. Cómo es posible ver a un abuelo de 65 años haciendo señales q hacen los niños de 7 años en una escuela? Qué vergüenza q uds apoyen eso
“Es que mi madre limpia casas. Y dice que gracias a eso yo puedo estudiar para trabajar algún día en lo que quiera”.
El hombre dejó de sonreír.
La niña siguió enseñándole el dibujo a su madre como si nada.
Había pintado un cubo, una fregona y, encima, un corazón enorme.
Aquello me hizo pensar.
Los niños no nacen creyendo que existen trabajos de los que presumir y trabajos que esconder.
Eso se lo enseñamos nosotros.
Ellos ven a su madre levantarse temprano, volver cansada y conseguir que nunca les falte nada.
Nosotros vemos una fregona.
Quizá antes de preguntarle a un niño qué quiere ser de mayor deberíamos procurar no enseñarle a avergonzarse de la persona que está trabajando para que pueda elegirlo.
Disculpe mi opinión de extrema izquierda pero pienso que la clave del desarrollo de un país está en la educación pública de calidad y un sistema de salud que funcione