@fernandeznorona@amlopezbeltran No es ahuevo que el gobierno del vecino le de la visa,, pinche perro chango león haber wey dame chance de entrar a tu casa de varios millones no vas a querer culero
El obradorismo supo aprovechar algo que llevaba años cultivándose: el resentimiento social.
López Obrador sabía perfectamente que no todo el mundo está enfermo, así que a muchos no les importaría la destrucción del sistema de salud.
También sabía que la mayoría de los mexicanos no entiende de economía ni de democracia, por eso no se inmutaron ante su demolición.
Era consciente de que muy pocos sabían cómo funcionaban el Poder Judicial y los organismos autónomos, y por eso los destruyó sin que hubiera un gran escándalo.
Pero, sobre todo, sabía algo peor: que una gran parte de la población es corrompible y que no le importaría hipotecar generaciones completas a cambio de un dinero bimestral.
Supo explotar el resentimiento, la ignorancia, la soberbia y la envidia. Todo eso junto es peligrosísimo. Y es, precisamente, lo que caracteriza a la izquierda.
Lástima. Nos perdimos un gran país por culpa de un viejo manipulador y resentido.