Le pido a todo el activismo progresitas en redes hispanoamericano hacer RT a este afiche para derrotar las granjas de bots que están operando sobre Brasil.
Siento la Ciudad de México caótica. Los choferes del transporte público manejan como en los 1990; las banquetas son de las motos y ahora hay transporte pesado a todas horas, a sus anchas. No se ve trabajo de tránsito y lo que se puede resolver con una obviedad (un semáforo, un alto, un agente, tapando un bache) nadie lo atiende. Desaparecieron las unidades de tránsito.
Y es por todos lados. Ojalá @ClaraBrugadaM lo lea.
Entre 1960 y 1990, se calcula que entre 100 y 150 sacerdotes y religiosos católicos fueron asesinados en América Latina por escuadrones de la muerte por defender los derechos de los campesinos y los obreros. Si incluimos a monjas, seminaristas y catequistas laicos comprometidos, el total aproximado asciende a varios miles de víctimas, pues se ejerció una persecución sistemática contra las comunidades eclesiales de base, los curas obreros o villeros y los teólogos de la liberación.
Óscar Romero no fue canonizado hasta 2018. La beatificación de Rutilio Grande se demoró hasta 2022 y el proceso de beatificación y canonización de Ignacio Ellacuría no se inició hasta 2023. Todos estos procedimientos tuvieron lugar durante el pontificado de Francisco. En cambio, Escrivá de Balaguer subió a los altares en 2002 por voluntad de Juan Pablo II. El contraste es escandaloso y nada casual. Wojtyla utilizó la canonización de Balaguer para frenar las reformas de apertura del Concilio Vaticano II y fortalecer su apuesta por una iglesia autoritaria y refractaria a la modernidad. Además, como apuntó Hans Küng, el Opus Dei aportó una gran cantidad de dinero para sanear las finanzas del Vaticano y financiar la campaña de represión contra la Teología de la Liberación.
Óscar Romero e Ignacio Ellacuría lucharon por una Iglesia pobre para los pobres, solidaria y comprometida. Wojtyla y Ratzinger prefirieron promover el boato, la solemnidad y la búsqueda de la salvación personal, sin comprender que la esencia del cristianismo es la fraternidad, como señala la Primera Epístola a los Corintios: “Si tengo el don de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada..”. Aparentemente, Juan Pablo II y Benedicto XVI derrotaron a Ellacuría y Romero, pero la sangre derramada por amor al prójimo siempre es más fructífera que cualquier gesto de autoritarismo. Perder la esperanza no es cristiano. Por eso espero con ilusión que algún día la Iglesia vuelva a ser viento de libertad y no un recinto umbrío donde cada vez se respira con más dificultad.
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🚨 EEUU YA NO DISIMULA
1823, 1904, 2025: cambia el siglo, cambian los rivales, pero la idea es la misma. Washington vuelve a reclamar América Latina como su territorio. Hoy ya ni siquiera intenta esconderlo.
¿Hasta dónde llegará esta nueva ofensiva?
#EEUU#Trump