El fenómeno de Javier Milei es cada más universal y puede generar grandes cambios en toda América Latina, por eso la izquierda está aterrorizada con su candidatura
Lo que ha hecho Javier Milei no tiene comparación histórica, no porque puntee en unas elecciones presidenciales, no porque la derecha no haya ganado nunca antes el poder, sino por la forma en que lo ha hecho: con un discurso completamente transparente en el que dice que se acabarán los subsidios, las cuotas del Estado, la redistribución de riqueza, y que, a partir de ahora, cada quien tendrá que trabajar para ganarse el pan. ¿Acaso en el pasado existe algún candidato capaz de llegar al poder prometiendo a su población que se acabarán los regalos del Gobierno?
El libertarismo ha sido probablemente una de las vertientes ideológicas menos atractivas en los últimos siglos: permitir al mercado resolver problemas complejos y que sean los privados los encargados de dirimir los conflictos de la sociedad, no es en sí algo que anime demasiado a la población. Difícilmente pueda haber un populismo electoral que consista en decirle a las personas: “a partir de ahora olvídate de que el Estado te va a mantener, ve y trabajas”, lo cual es precisamente lo que Javier Milei ha hecho, y para sorpresa de muchos, está funcionando.
Ciertamente ese primer gran paso, el de triunfar en las elecciones primarias, le brinda no solo a Javier Milei, sino al resto del continente y también al mundo, un mapa a seguir para derrotar a la izquierda en las elecciones, la fórmula es tan compleja como sencilla: hablar con honestidad, no guardarse nada, mostrar la hipocresía y corrupción de los socialistas que usan el poder para ganar más poder y dinero, y por supuesto, demostrar cómo se puede revertir esta situación.
En las últimas semanas, otros países de América Latina han enfrentado procesos electorales. En el caso de Guatemala, el progresista Bernardo Arévalo triunfó tras enfrentarse en la segunda vuelta a la comunista Sandra Torres, en ese momento los guatemaltecos se vieron en la falsa disyuntiva de votar entre la extrema izquierda y la izquierda.
Ecuador, por su parte, ahora enfrentará un proceso similar donde la candidata del correísmo de extrema izquierda, Luisa González, se enfrentará al candidato de centro izquierda Daniel Noboa; la razón de esto es que en nuestro continente no se han forjado verdaderos liderazgos de derecha y comunicacionalmente no logran explicar a la población el desastre del Estado pather familias y redistribuidor de riquezas, lo cual termina siempre abriendo la puerta a que las batallas entre izquierdas moderadas y radicales sea el pan de cada día en nuestros países.
Para nuestra fortuna, la llegada de Javier Milei puede brindarnos un mapa conceptual sobre la forma de enfrentar, discursiva y políticamente, los movimientos colectivistas y populistas que usan el poder del Estado y todos sus recursos para avasallar a todo aquel que busque para sus países modelos políticos donde impere la ley, la libertad económica, libertad de discurso, democracia, seguridad jurídica y por supuesto, sentido común, ese que se ha ido perdiendo en las sociedades occidentales.
Artículo completo en @AmericaAdn:
https://t.co/O9Hh9Qld9K
#LATUruguay | Visita a Blue Forest de la mano de Héctor Juan y Juan Andrés Lagreca. Intercambiando sobre los desafíos de producir y exportar arándanos.
Uruguay se convirtió en el primer país de América Latina en vacunar a los adolescentes contra el Covid-19.
Prefiero que la selección siga jugando así y ganar estos partidos....
"Las políticas sociales tienen que mantenerse a lo largo del tiempo, no pueden ir hacia delante o hacia atrás según la economía esté con mayor actividad o menos actividad", afirmó la ministra. https://t.co/1ANyQHEO1Y
El hombre no viola, viola un violador
El hombre no mata, mata un asesino
El hombre no humilla, humilla un cobarde
La violencia no tiene género
Brillante la Diputada de @vox_es