Hela sonríe de lado, su cuerpo resplandeciente por el gran poder que ahora posee se mueve entre los restos de tanques, edificios derribados y soldados, el hombre verde la observa alejarse, se queda sorprendido porque en ocasiones anteriores la diosa no parecía tan fuerte.
—Ouch eso debió doler.
Comentó al escuchar un rugido de dolor de parte del gigante verde que atrae las miradas de los demás vengadores, nadie esperaba que Hela ahora tenga este poder, no sabían que había absorbido los poderes de Surtur.
—Se siente increíble.
El hombrecillo verde se acercó corriendo a Hela, llevando su puño cerrado dispuesto a golpear con esa fuerza descomunal que posee, pero Hela no se movió, ni un parpadeo, cuando él estuvo lo suficientemente cerca, solo colocó su mano abierta para atrapar su puño, justo como
Cuando detuvo el martillo de su hermano Thor.
—¿Sorprendido? Lo sé ahora escucha esto, espero que en la tierra tengan férulas de tu tamaño.
La diosa apretó la mano del gigante verde con fuerza, de una manera que la criatura no esperó y se escucha el crujido de sus huesos.
Hela se quedó sin mover un instante para hacerle un guiño a su hermano y el gigante verde la atrapó, la golpeó fuerte y la proyectó contra un edificio, un fuerte gruñido del hombrecillo verde resuena por la calle en señal de victoria, pero de los escombros sale le mujer limpiando
Sería tonto de mi parte perderme este momento, querida hermana.
──────Claro, aunque estaba más ansioso de ver como Hela mantendría a raya al gigante malhumorado. Invocó su dagas y aguardó a que Rogers diese el primer golpe. ──────
Su ropa.
—Por mi padre Odin, este polvo no saldrá tan fácil, ven aquí pequeño, eso no es nada para mí, es mi turno.
La diosa se lanzó con furia contra la criatura que fue golpeada con más fuerza que en ocasiones anteriores, esta vez un aura de fuego rodea a Hela.