Ayer nuestro compatriota Rafael Mariano #Grossi@rafaelmgrossi postulante a Secretario General de la #ONU expuso sus propuestas en el Consejo de Seguridad. Sin dudas el mejor candidato que la ONU puede tener para enfrentar los desafíos actuales y futuros. Y es argentino! 🇦🇷
Hoy se cumplen 40 años de #Chernobyl y mucho de lo que creemos saber es mito. El verdadero desastre no fue solo técnico, fue sistémico. Abro hilo corto sobre por qué 1986 todavía nos dice mucho sobre los riesgos de hoy (incluida la IA y la seguridad global). 🧵👇
Lo mataron en vivo! Yo lo vi y el se rindió , no les importó y con el varias personas más , entre ellas una mujer embarazada , yo lo vi en vivo por que #oscarperez lo estaba transmitiendo en vivo , vi la crueldad de un régimen! No tuvieron clemencia! #ProhibidoOlvidar
Las protestas en #Iran continúan pero el régimen de los ayatollahs no se queda de brazos cruzados. Decenas de muertos, internet bloqueado y más. Un mensajes especial para las bravas mujeres iraníes que se han rebelado contra la policía del pensamiento y la acción.
La #Foto. Aquí la dinámica geopolítica después de la intervención en #Venezuela . Actores e intenciones. Dos reflexiones:
1. Estamos ante un nuevo orden global basado en poder y no en reglas.
2. Es posible un cambio real con los mismos artífices del desastre? #Infografía.
Te invito a leer mi artículo de opinión en Perfil. Venezuela como reflejo de un nuevo orden mundial basado en poder y no en reglas. #NicolasMaduro#Venezuela#Trump https://t.co/dy5hw97rIP
Celebro que la Cámara de Diputados se haya pronunciado en contra de los vetos a las leyes de emergencia pediátrica y de financiamiento universitario. Una victoria de la razón y de la voz colectiva. Basta de gobernar a fuerza vetos.
No quiero para #Argentina que se cambie un mesianismo por otro. Ya tuvimos a Perón y su saga y así nos fue. No votemos mesías destructivos, votemos líderes que fortalezcan las instituciones.
Aquí mi columna de La Nación, Menos mesianismo, más institucionalidad
Los argentinos que trabajan dignamente están enojados. Los jóvenes que ven diluido su futuro en un país que no encuentra el rumbo, también. El hartazgo hacia la dirigencia es generalizado. Todo eso crea el campo propicio para que aparezcan nuevos mesianismos en Argentina. Esa peligrosa alternativa en el fondo facilista se contrapone al camino de fortalecer las instituciones sobre todo personalismo, el único que lleva a la evolución positiva de un país y al mayor bienestar de su gente.
La experiencia demuestra que el mesianismo es el estilo político propio de las sociedades inmaduras mientras que la sólida institucionalidad es la característica primordial de las más evolucionadas. Pero el grado de evolución de una sociedad poco tiene que ver con su antigüedad cronológica, sino que depende de su capacidad de aprender de los errores.
Las sociedades que caen bajo los influjos del mesianismo reniegan voluntariamente de esa capacidad y se entregan al pensamiento mágico, al cortoplacismo, en la creencia que los problemas los solucionará una sola persona, un iluminado, un salvador a quien se sigue con devoción religiosa. Pero la complejidad de los problemas a resolver no condice con el simplismo y la falta de realismo del mesías.
Del salvador se minimizan las faltas y se niegan las contradicciones, aunque sean evidentes, a la vez que se amplifica al infinito la demonización de los adversarios, que así adquieren la categoría de enemigos.
El mesianismo de cualquier color político es, en el fondo, y aunque se autodenomine democrático, antítesis de la libertad, ya que anula el pensamiento crítico y lleva a los pueblos al fanatismo, a la intolerancia, al rechazo de la disidencia constructiva y a la profundización de las antinomias. Todo se subordina a los caprichos del autócrata.
La memoria histórica está plagada de ejemplos de iluminados que en un principio enamoraron a pueblos desencantados, sembrando esperanzas ilusorias, para luego embarcarlos en aventuras temerarias con desastroso final, tanto material como moral.
La propensión de la sociedad argentina a abrazar mesianismos políticos viene de lejos. Basta destacar que el primer peronismo fue profundamente mesiánico: endiosó, adoctrinó, estableció verdades únicas, persiguió e instaló la dádiva demagógica y sembró esa semilla que aún persiste
A partir de ahí corrió mucha agua bajo el puente y la degradación de los sucesivos gobiernos y de la dirigencia se dio en paralelo al profundo deterioro de valores esenciales de la sociedad.
Han sido años de malos ejemplos, pésimas prácticas, de injusticias, de ilusiones rotas y de resonantes fracasos los que han destruido la confianza.
En medio del derrumbe de la esperanza emerge una vez más la narrativa pseudo revolucionaria de los aspirantes a mesías, con propuestas cada vez más ilusorias e irracionales, plagadas de agresividad en el fondo y en las formas.
Sin embargo, es claro que para salir adelante el pais necesita transitar un camino estratégico diferente.
Las instituciones fuertes, funcionando como corresponden son ordenadoras de la sociedad, dan previsibilidad. Los mesianismos navegan en la arbitrariedad, prometen lo que no pueden cumplir y manejan a sus adoradores a su antojo. Las instituciones fuertes llevan a los países al progreso y los mesías los llevan al desastre.
Hoy nuestro pais camina por el filo de la navaja. Nuevos errores en el voto llevarán a una situación sin retorno. Y en este punto se abre una gran disyuntiva: mesianismo o institucionalidad. Por la vía de fortalecer las instituciones avanzan los países que superaron sus taras del pasado y que privilegian el bien común. Un dato mayúsculo a la hora de replantear nuestro rol como ciudadanos.