como chica mediterránea q a las 6 de la tarde sea completamente de noche es algo q simplemente destruye toda mi felicidad x completo… ningun rastro de serotonina en mi cuerpo solo tristeza
Para quien piensa que ser docente es un trabajo cómodo, pongamos que hablo de una clase de, por ejemplo, infantil de 3 años. Digamos que es una clase con 25 alumnos y alumnas. Hasta ahí todo ok, dentro de lo que cabe, ya que de por sí, (sigo)
⚠️‼️ Un reportero de TVE ha encontrado un cadáver entre los vagones de un tren y se han emitido las imágenes en directo.
Se desconoce, aunque muchos den ya por hecho que es así, si puede ser o no el joven cordobés Álvaro Prieto.
Es.decirdiario no va a compartir esas imágenes y ya de paso nunca está de más recordar el manual de estilo de la propia cadena.
La Asociación Contra el Acoso Escolar, ACOES, ha denunciado públicamente la bochornosa actuación de un colegio público de Montijo (Badajoz) para tratar un caso de abuso sexual a una niña de 6 años, por parte de tres menores de su misma edad.
Los hechos, presuntamente, habrían ocurrido a la hora del recreo.
Los tres menores, también de 6 años, arrastraban a la pequeña de brazos y piernas para llevarla detrás de unos setos, le bajaban la ropa interior y le dañaban salvajemente en las partes íntimas con arena o piedras.
Desde ACOES añaden que, cuando se retoman las clases después del recreo, la niña se agarra a la pierna de su profesora, indicándole que le duele mucho la barriga y la profesora considera que son "llamadas de atención".
Además, entra en clase despeinada y es una de las maestras la que le arregla el pelo.
La menor, afirman, cuenta a otra de las profesoras lo que le está pasando y la contestación de esta es "no te preocupes, ya les echaremos, pero de momento no se puede hacer".
Las agresiones duraron todo el curso pasado, según indican desde ACOES.
Desde ACOES cuentan que la tutora de la menor se pone en contacto con los padres porque, les cuenta, que la niña sufre un cambio de actitud.
La madre habla con ella y le dice que también ha notado mal. Es la madre quien pide que el equipo de valoración del centro pueda examinarla para saber qué pasa, pero desde el colegio se lo niegan, alegando que hay una demora muy grande y que va a ser imposible.
Cuando le dan las vacaciones a la menor esta le cuenta todo a su madre.
Después de estos episodios la niña sufre pesadillas nocturnas, importantes secuelas y se encuentra en protocolo anti suicida porque la madre comenta que la menor grita que se quiere morir.
A un menor le han cambiado de clase y los otros dos están cursando en centros diferentes.
Llegados a este punto, yo como persona y periodista, no puedo dejar de hacerme preguntas. ¿Qué han visto esos menores en casa para aplicarlo en el colegio? ¿No había vigilancia durante los recreos? ¿Por qué hay docentes, que no todos, que asocian cualquier conducta impropia en un menor con “llamadas de atención”? ¿Qué monstruos se están creando?