En vaivén de movimientos arrebatados y fuertes, la jóven mujer acaba jadeando, con la diestra sobre el pecho masculino y la izquierda enfocada en su propio rostro. Con ansiedad muerde su pulgar, llegando a inclusive hacerse una herida superficial.
⠀
𝐐ue ni le haga recordar de su trabajo... por suerte es por la noche, pero ahora, recién está despertando y de buena manera.
𝐌ano derecha pone sobre uno de los pechos de su 𝒏𝒐𝒗𝒊𝒂 y la ayuda a restregarse, mientras unos besos y chupones empieza a dejarle en el cuello.
⠀
Si tantas ganas tiene, ¿Por qué no llenarle el coño de una vez? O tendrá que presentarse en su lugar de trabajo para exigir.
A pesar de ser temprano, la rojita ya le está restregando el culo sobre la pija. No van a salir de la camita.