No sabemos casi nada de la mayoría de las personas que parecen vivir con normalidad. No sabemos lo que sufren ni los esfuerzos que tienen que hacer para desempeñar diariamente sus tareas, o incluso para levantarse de la cama cada mañana.
No se trata de ser más perfectos cada vez sino de estar más despiertos para ver más claramente nuestro interior, lo que hará que al mismo tiempo veamos más nítidamente el interior de los demás.
Si entonces hubieras elegido diferente, habría sido otra tu historia, ¿te habría ido mejor o peor? nadie lo sabe, simplemente serías una persona con otra trayectoria vital y otro aprendizaje, que habría igualmente tenido aciertos y cometido errores.
Hemos venido a participar. Cada persona lo hace con sus cartas; con su suerte, con su valentía, con su forma de afrontar el juego, con sus limitaciones y con sus dones.
Lo difícil en este mundo es no estar anestesiado de una u otra manera: hábitos no saludables, costumbres que juegan en nuestra contra, drogas, relaciones tóxicas, ... no es raro hallarnos en situaciones que nos aletargan y nos hacen, durante años, perdernos mucho de la vida.
Las emociones o sensaciones incómodas o desagradables, nuestros sufrimientos, están ahí para enseñarnos algo importante y que es bueno que sepamos para vivir con mayor paz interior.
Cuando te deshagas de tu miedo al fracaso, soltarás la tensión sobre lo que sucederá, serás tú mismo. Estarás relajado. No conducirás ya con el freno de mano puesto. Eso es lo que sucederá.
ANTHONY de MELLO.
Un robot podrá pintar un cuadro, escribir un libro o hacer una foto; puede aprender la técnica y ejecutarla limpia y perfectamente; pero siempre faltará algo en ello, para el observador o el lector que perciba, valore y sienta lo que no se ve.
Los miedos separan lo que el amor trata de unir. Las relaciones nutritivas son una oportunidad para sanar los traumas. Para reinterpretar nuestra historia personal.
Lo que te vale o ayuda a ti, lo que te funciona, la visión del mundo o del amor que te hace seguir adelante; puede ser totalmente diferente a la que le valga a otra persona. Es contraproducente imponer tus remedios al otro. Cada cual que baile su baile.