“En una práctica, Messi fue derribado y el DT no le dio el tiro libre. Enojado, a la jugada siguiente pidió la pelota, arrancó en su área, gambeteó a Touré, Puyol, Iniesta, Xavi y Busquets. Y metió el gol. Ahí me di cuenta que era mejor que el resto”.
Thierry Henry.