Comparto «La batalla cultural en la Ciencia Económica», una adaptación gráfica del discurso de Jesús Huerta de Soto, referente de la Escuela Austriaca y del pensamiento liberal.
Ya puede descargarse gratuitamente en mi web. Os animo a leerla y compartirla.
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Señor Poleo, el problema es que todo su razonamiento parte de un paradigma según el cual los territorios americanos eran colonias. Eso se convirtió en un dogma historiográfico repetido durante dos siglos.
Usted mismo reconoce que quienes se rebelaron eran españoles americanos, y eso significa que eran miembros de una misma comunidad política, jurídica, religiosa y cultural, nacidos en distintos territorios de la Monarquía Hispánica.
Como las demás monarquías europeas del Antiguo Régimen, la española administraba sus territorios mediante una estructura centralizada. Lo hacía, además, a través de virreinatos, capitanías generales, audiencias y gobernaciones, regulando el comercio conforme a los principios mercantiles propios de la época. Ese sistema no convertía a los reinos de Indias en colonias, sino en provincias imperiales.
La provincia venezolana conoció uno de los períodos de mayor prosperidad de su historia precisamente en las décadas anteriores a la «independencia», algo difícilmente compatible con la imagen que usted evoca de una «explotación económica implacable». Humboldt dejó testimonios extraordinariamente elogiosos sobre la prosperidad y tranquilidad de la provincia.
Y cuando usted afirma que «el criollo debía entregar su producción al español para que éste la mercadeara», no está describiendo la complejidad del comercio hispánico; está citando la simplificación que le proporciona ese paradigma y su propaganda. La realidad fue mucho más rica. Habría que hablar de comerciantes peninsulares y americanos, compañías privilegiadas, reformas borbónicas, habilitación progresiva de puertos y una evolución constante del sistema comercial a lo largo del siglo XVIII.
Justamente durante los veintisiete años previos a la atroz revolución bolivariana —la original— la economía de la provincia de Venezuela se expandió de forma extraordinaria gracias a la liberalización del comercio decretada por Carlos III.
Nada de ello justificaba la retórica independentista. Lo que terminó imponiéndose fue la ambición política de un reducido sector mantuano que consiguió presentar sus intereses particulares como si fueran los de toda la sociedad.
Tampoco es válido el argumento de la discriminación política. Bolívar mismo ya había tenido once familiares en la administración de la Monarquía. Y así era en toda Hispanoamérica. El cabildo de Bogotá estuvo conformado al 100 % por criollos el mismo año de la Revolución francesa. Incluso la Monarquía llegó a tener un Regente (esto es, un Rey interino) nacido en Popayán.
Ningún imperio concebido únicamente para la explotación permite eso, ni reproduce durante tres siglos en sus territorios ultramarinos ciudades, cabildos, universidades, hospitales, audiencias, diócesis y un aparato institucional semejante al metropolitano.
Por eso su conclusión ya está contenida en el vocabulario que emplea: «colonizador», «colonias», «libertadores». Esas palabras no son el resultado de una demostración histórica; son simplemente un paradigma repetido irreflexivamente por los venezolanos durante dos siglos.
Je veux présenter mes excuses, au nom des Français, pour avoir enfanté la French Theory (qui a enfanté la pire des merdes idéologiques : le wokisme).
Nous avons donné au monde Descartes, Pascal, Tocqueville. Et puis, dans les ruines intellectuelles de l'après-68, nous avons donné Foucault, Derrida, Deleuze. Trois hommes brillants qui ont fabriqué, dans l'élégance de notre langue, l'arme idéologique qui paralyse aujourd'hui l'Occident.
Il faut comprendre ce qu'ils ont fait. Foucault a enseigné que la vérité n'existe pas, qu'il n'y a que des rapports de pouvoir déguisés en savoir. Que la science, la raison, la justice, l'institution médicale, l'école, la prison, la sexualité, tout n'est qu'une mise en scène de la domination. Derrida a enseigné que les textes n'ont pas de sens stable, que tout signifiant glisse, que toute lecture est une trahison, que l'auteur est mort et que le lecteur règne. Deleuze a enseigné qu'il fallait préférer le rhizome à l'arbre, le nomade au sédentaire, le désir à la loi, le devenir à l'être, la différence à l'identité.
Pris isolément, ce sont des thèses discutables. Combinées, exportées, vulgarisées, elles forment un système. Et ce système est un poison.
Car voici ce qui s'est passé. Ces textes, illisibles en France, ont traversé l'Atlantique. Les départements de Yale, de Berkeley, de Columbia les ont absorbés dans les années 80. Ils y ont trouvé un terreau qui n'existait pas chez nous : le puritanisme américain, sa culpabilité raciale, son obsession identitaire. La French Theory s'est mariée à ce substrat, et l'enfant de ce mariage s'appelle le wokisme.
Judith Butler lit Foucault et invente le genre performatif. Edward Said lit Foucault et invente le post-colonialisme académique. Kimberlé Crenshaw hérite du cadre et invente l'intersectionnalité. À chaque étape, la matrice est française : il n'y a pas de vérité, il n'y a que du pouvoir, donc toute hiérarchie est suspecte, toute institution est oppressive, toute norme est violence, toute identité est construite donc négociable, toute majorité est coupable.
Voilà comment trois philosophes parisiens, qui n'ont probablement jamais imaginé leurs conséquences pratiques, ont fourni le logiciel d'exploitation à une génération entière d'activistes, de bureaucrates universitaires, de DRH, de journalistes, de législateurs. Voilà comment on a obtenu une civilisation qui ne sait plus dire si une femme est une femme, si sa propre histoire mérite d'être défendue, si le mérite existe, si la vérité se distingue de l'opinion.
C'est de la merde pour une raison simple, et il faut la dire calmement. Une civilisation se tient debout sur trois piliers : la croyance qu'il existe une vérité accessible à la raison, la croyance qu'il existe un bien distinct du mal, la croyance qu'il existe un héritage à transmettre. La French Theory a entrepris de dynamiter les trois. Pas par méchanceté. Par jeu intellectuel, par fascination du soupçon, par haine de la bourgeoisie qui les avait nourris. Mais le résultat est là. Une génération entière a appris à déconstruire et n'a jamais appris à construire. Une génération entière sait soupçonner et ne sait plus admirer. Une génération entière voit le pouvoir partout et la beauté nulle part.
Je m'excuse parce que nous, Français, avons une responsabilité particulière. C'est notre langue, nos universités, nos éditeurs, notre prestige qui ont donné à ce nihilisme son emballage chic. Sans la légitimité de la Sorbonne et de Vincennes, ces idées n'auraient jamais traversé l'océan. Nous avons exporté le doute comme d'autres exportent des armes.
Ce qui se construit maintenant, en silicon valley, dans les labos d'IA, dans les startups, dans les ateliers, dans tous les lieux où des gens fabriquent encore des choses au lieu de les déconstruire, c'est la réponse. Une civilisation se reconstruit par les bâtisseurs, pas par les commentateurs. Par ceux qui croient que la vérité existe et qu'elle vaut qu'on s'y consacre. Par ceux qui assument une hiérarchie du beau, du vrai, du bon, et qui n'ont pas honte de la transmettre.
Alors pardon. Et au travail.
Hay dos errores graves, y ninguno es nuevo.
El primero es monetario. La inflación no es un fenómeno de oferta vs. dinero medido en agregados.
Es la consecuencia de expandir la oferta monetaria por encima de lo que el mercado habría demandado.
Que los bienes sean más baratos gracias a la productividad no neutraliza el efecto distributivo de la emisión, quien recibe el dinero nuevo primero lo gasta a precios viejos, y el resto de la cadena paga los precios nuevos.
Esto es el efecto Cantillon, y ninguna curva de productividad lo elimina.
El segundo es sobre el desempleo tecnológico.
La IA destruye empleos específicos y libera trabajo hacia usos que el mercado todavía no terminó de revelar.
Eso es la estructura productiva ajustándose.
Interrumpir ese ajuste con transferencias gubernamentales no resuelve la reasignación, la congela.
El trabajador subsidiado no tiene incentivo de precio para reorientar su esfuerzo hacia donde el mercado lo necesita.
El resultado es desempleo estructural financiado con inflación diferida.
La promesa de un ingreso alto universal no es una política económica.
Es la versión moderna del pan y circo, pagada con la misma herramienta de siempre, la máquina de imprimir dinero.
@DanielDiMartino@NEWSMAX Quizás por tu juventud no lo sepas, pero ella también fue de las que apoyó la Ley Desarme y con su organización Súmate mandó a votar a la población, a sabiendas de que ya Chávez estaba manipulando los resultados electorales. https://t.co/otPEI5ZFAO
@DanielDiMartino@NEWSMAX Saludos Daniel. Aplaudo tu compromiso con la libertad. Lamentablemente, veo que aún no comprendes a profundidad la inmoralidad de todo el sector de la oposición en Venezuela, que incluye por supuesto a MCM.
Beware of the psychopaths.
While in Congress, it was not unusual for me to meet government personnel who showed signs of psychopathology.
In a system of government that irrationally clings to pure democracy (i.e., the majority, urged on by the elite) the elite can very easily victimize the majority.
The process is accomplished by false, and very grand, promises that the majority readily accept.
Such a system is not uncommon throughout history. It has always led to moral and financial bankruptcy; along with a steady increase in violence.
Liberty, sound money, and non-intervention in the affairs of foreign nations offer the solution.
In other words, the policies of our nation's founding.
Libertarianism is about removing arbitrary barriers between people who want to peacefully engage with one another.
It is the political philosophy that respects the individual and fosters social cooperation; that recognizes both the value of tradition and the advantage of change.
@SovEconomy@DineshDSouza I’m member of one race: the human race. I don’t put anyone over others, since I assert that all individuals are created equal and all are endeavor by our Creator with unalienable rights. It’s a matter of worldview and I’ll never sacrifice any individual for the sake of ideologies
@SovEconomy@DineshDSouza Only the individual has rights, since only the individual think, feel and reason. Putting something over individual always led to persecution and in extreme cases, genocides. The idea of putting my nation over individual is not different than putting my race over the rest.
@SovEconomy@DineshDSouza Nationalism is always bad. Ideologies that put things over all is what we should not have. Bad people do bad things, and always is tied to ideas, like nationalism. Do better and actually start fighting for the INDIVIDUAL, created at the image of God. There, fixed.
@0xdred @Migueldagoat123 @maggiemoda No, he did not. He was and always has been a civilian. The coup was orchestrated by military components. This is a gross mistake on Maggie.
@Okiesmokey72638@Dixie_Preacher@ThomasSowell It does, but this is not an issue on the goods, but in the money. The FED destroyed the value of the money precisely inundating its supply and destroying its purchasing power. Individual freedom also means economic freedom, and when you have a central bank, you loose both.
EL CREDO MÁS LLORÓN de la izquierda antiimperialista hispanoamericana es que los EEUU son nuestro enemigo histórico. ¿Y a quién levanta en su contra como amuleto? A Simón Bolívar. Todos los caminos llevan a Roma.
Noten que cada arenga y llantina comunistoide termina en