Iban a hacer una obra “insignia” y terminaron entregando un desastre.
Jamás van a admitir que administran de forma irresponsable el dinero de la gente, pero la realidad está a la vista.
Bastó una lluvia para deslavar el parque lineal. Esto pasa cuando se construye al vapor, sin planos, sin permisos y sin un proyecto ejecutivo. La improvisación siempre sale cara.
Lo malo es que quienes terminan pagando son los ciudadanos. Lo bueno es que ya se van.
¡No aguantó un aguacero!
No fue un huracán ni horas intensas de lluvia, solo bastó un aguacero de una tarde para que una de las obras ‘insignia’ del gobierno estatal se las llevara el agua, literal.
Y una vez más, se demuestra que hacen obras sin planeación y que son irresponsables con el uso del dinero de la gente.
De nuevo volvieron a colapsar vialidades y pusieron en peligro a las familias, porque esas obras a medias y mal planeadas provocan más inundaciones. No olvidemos que bloquearon pluviales con pilotes del Metro.
¡Basta ya de convertir cada lluvia en una emergencia!